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TINOGASTA: El éxodo de los más jóvenes

FALTAN OPORTUNIDADES LABORALES
4 de septiembre de 2011 - 00:00
La disminución de 210 personas en la población total en el departamento Tinogasta que arrojó como resultado del último censo realizado- con relación al anterior del 2001-, refleja una realidad que se hizo palpable en los últimos años y tiene que ver con el importante éxodo de jóvenes en busca de oportunidades laborales genuinas que son inexistentes en estas latitudes. Tanto desde las esferas gubernamentales como de las privadas, e incluso desde la percepción de la gente común que habita Tinogasta se reconoce el problema sobre la falta de trabajo y las pocas expectativas de crecimiento de sus habitantes que en su mayoría solo pueden acceder a trabajo estable a través de la administración publica.

El presidente del concejo Deliberante, Guillermo Sesto, aceptó que el éxodo tiene que ver con la real carencia de oportunidades laborales en Tinogasta, más allá de que en la parte gubernamental se pudo haber intentado algo concreto. Lo cierto es que, particularmente para los jóvenes, oportunidad genuina, estable y que colme las expectativas no hay.

También lamentó que los distintos programas que se han implementado desde los diferentes niveles gubernamentales nacionales, provinciales y municipales no han sido suficientes; como los programas transitorios de empleo que son muy precarios y con ingresos muy bajos que hoy prácticamente una persona que percibe esos ingresos no puede vivir.

De esta forma, los jóvenes van en busca de otros centros. Por ejemplo, el sur del país es un centro concreto de oportunidades laborales para los jóvenes. Incluso más allá del desarraigo que pueda producir o más allá de las dificultades climáticas y demás, toman la decisión de irse porque hay trabajo genuino y con sueldos importantes en relación con lo que se gana acá en cualquier trabajo remarcó.

El concejal Sesto consideró que la aspiración se reduce en conseguir un puesto en la administración que pueda colmar medianamente sus expectativas y la verdad es que no hay los espacios suficientes para la cantidad de jóvenes que están económicamente activos y en condiciones de trabajar.

A esto el secretario de gobierno de la comuna, Horacio Saldaño, remarcó que si bien el empleo público es un trabajo seguro desde el punto de vista laboral, no es un trabajo que reditúe un crecimiento económico en general para la población. Es por eso que es un trabajo válido para el trabajador pero no para el resto de la comunidad.

Si bien existieron durante la última década esfuerzos para incentivar la producción, el turismo y otras alternativas, todos fueron esfuerzos aislados y sin una continuidad en el tiempo. Pero también se cuestionó el accionar pasivo desde la parte privada. Desde el sector privado tampoco nunca se logró que sea un trabajo sostenido, concreto y que no se reduzca solo a la estación. Hoy cualquier joven que pueda desarrollar algún tipo de emprendimiento en esas áreas es muy estacional porque las ofertas laborales se reducen solo al tiempo de cosecha, o a la temporada de verano. También tenemos que ser realistas, los ingresos que se pueden percibir en el sector privado, por ejemplo, con la producción no son los grandes ingresos y hay que lograr que las personas que solo trabajen en sus emprendimientos puedan llevar el sustento a sus hogares, dijo el edil Sesto.

Por otro lado, desde la Cámara Económica de Tinogasta, Oscar Mercado, criticó la falta de acciones del Estado tendientes a generar puestos de trabajo que le permita a la gente crecer y proyectarse, ganándose la vida dignamente. Casualmente Tinogasta cada vez tiene menos gente porque la gente que tiene deseos de prosperar, deseos de vivir de otra forma se tiene que ir de Tinogasta porque acá no hay oportunidades, ni el gobierno se preocupa mucho en brindarles algo para que se queden, reflexionó en diálogo con El Ancasti. Mirada en redPrimero debería apostarse seriamente a la agroindustria y la producción por parte del gobierno con un fuerte apoyo porque desde que tengo uso de razón siempre fue lo mismo. No hay un apoyo serio, por ejemplo, no te dan un crédito pagadero a 10 años con bajo interés, y si es que lográs algo así hace de cuenta que te sacaste la lotería porque te piden hasta la partida de nacimiento de tus bisabuelos, ironizó.Yo tengo un hijo que se fue al sur a causa de la falta de empleo hace 6 años porque no tenía más que un plan jefes de hogar y tenía una familia. Allá está bien, los dos tienen trabajo. Hace 20 años trabajamos elaborando alimentos, siempre lo tuvimos que hacer porque nunca encontramos un trabajo remunerado, salvo algunos contratosYo tengo 40 años y la verdad es que tengo menos posibilidades de conseguir un trabajo que un chico de 25, de hecho los hay porque la falta de trabajo es general. Acá se necesita emprendimientos, que se les dé posibilidades a las empresas que quieran venir a proyectarse, primero ver las posibilidades que traen y si son buenas, dejarlos que las realicen. No hay políticas de Estado que se traten en un tiempo determinado, plantear metas a 10 ó 15 años. Lo que hace falta es entrar en acción, pero con una política y una idea clara. A Tinogasta le quedan dos dedicarse a la producción y al turismo, o a la minería pero hay que decidirse y hacer una cosa, no podés hacer dos, tres, cuatro o cinco a la vez y no te va a salir bien ninguna.­Las políticas de trabajo que se implementaron nunca las siguieron ni las controlaron. Se dieron equipamientos pero nunca hubo un seguimiento, nunca una orientación. Es uno de los grandes errores. Yo soy comerciante y hoy es muy difícil mantener empleados, hace un par de años no era tanto, y esto está relacionado con la inflación, ya que, no podés delimitar los gastos, porque todo sube.
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