El negocio fabuloso pasa por ofrecer a la gente facilidades en el financiamiento que van de 12, 24 y hasta 40 cuotas, en tanto el cobro está asegurado a través de códigos de descuentos automáticos, plasmados en la liquidación final de los haberes de la gente.
Las víctimas de la usura quedan atrapadas en el circuito. Cobran sus sueldos muy recortados por los descuentos y se ven obligadas a pedir más dinero, a tasas cada vez más altas.
La mayor parte de la sociedad no tiene cómo financiarse razonablemente y no conoce las armas legales a la hora de hacer valer sus derechos ante las financieras
Supuestamente, la Dirección de Comercio debería funcionar con ente regulador aplicando la Ley de Defensa del Consumidor, arma principal para controlar a las financieras y a los comercio que se dedican a la actividad.
Más allá de la ausencia de un marco legal efectivo, la usura está encuadrada como delito en el Código Penal y también contemplada por el Código Civil. Pero para que sea penada como tal, la víctima tiene que hacer la denuncia judicial correspondiente y encarar un engorroso litigio de incierto desenlace.Las casas ofrecen financiamiento de 12, 24 y hasta 40 cuotas. UN NEGOCIO SIN RIESGOS: Este es un ejemplo de un crédito tomado en una de las financieras que operan en la plaza catamarqueña y se garantizan el cobro por débito automático.
PARA LOS ACTIVOS
Crédito: $ 2.000
Cuotas: 12 de $ 344,33
Devuelve: $ 4.128
PARA LOS JUBILADOSCrédito: $ 2.000
Cuotas: 12 de $ 258
Devuelve: $3.096