El año pasado, la Secretaría de Minería recaudó $3.303.600 por el cobro del canon por las minas concedidas a la exploración. La recaudación no es significativa, pero fue creciendo en los últimos años ya que en 2008, por caso, había registrado una cifra de $1.606.372. En cambio, el aporte que dejó el otorgamiento de las zonas para cateo se redujo a $88 mil y la explotación de canteras dejó $6.554, durante 2010.
El cobro del canon fue poco significativo para la Provincia porque se trata de un valor que se establece a partir de la legislación nacional y que no tuvo incremento desde hace varios años. Tiene los siguientes valores:
- Yacimientos vetiformes: se trata de aquéllos en los que están claramente identificadas las vetas de mineral. Las empresas pagan $80 por año si se trata de mineral de primera categoría (oro, plata, cales, bentonitas) y $40 por minerales de segunda categoría, es decir, de menor valor.
- Yacimientos diseminados con más de 100 hectáreas: aquéllos en los que el mineral está distribuido en más territorio. Pagan $800 al año por cada pedimento que tengan en caso de mineral de primera y $400 en caso de mineral de segunda. La unidad de exploración que establece el Código es de 500 hectáreas.
Según un informe oficial, hay 9 empresas que tienen más de 50.000 hectáreas concedidas para exploración. Sin embargo, no están fuera de la ley, porque el límite máximo que impone el Código de Minería es de 200.000 hectáreas para las áreas mineras y 60.000 para las zonas de cateo. La cantidad que se otorga la resuelve el juez de Minas en su resolución.