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El vice electo reclamó que EDECAT "abra los libros"

Las próximas autoridades quieren conocer qué hizo la intervención estatal de la firma
15 de junio de 2011 - 00:00
Esperamos que nos abran los libros para saber fehacientemente lo que están haciendo, dijo ayer el vicegobernador electo, Dalmacio Mera, sobre la situación actual de EDECAT, en medio de las críticas que arrecian desde la oposición por la actuación del oficialismo gobernante desde que decidió intervenir la empresa, en octubre de 2008. Es que tras el reciente revés judicial que sufrió la Provincia, por una demanda iniciada por la ex administración privada de EDECAT, que fue desplazada por un decreto del gobernador Eduardo Brizuela del Moral, se encendieron las luces de alarma entre las autoridades electas por el millonario resarcimiento que debería pagar el Estado, y por la situación en que quedará la distribuidora tras el cambio de gestión.

Mera se mostró muy crítico hacia el Gobierno por el manejo de la empresa, especialmente por las decisiones posteriores a la intervención, que significaron, consideró, un alto costo para la Provincia.

EDECAT está manejada pésimamente, con un déficit enorme, con deudas enormes; se paga a Cammesa (la mayorista del mercado eléctrico) no sé cómo. Ridículamente, sigue siendo una empresa privada en donde el Estado provincial pone fortunas para poder sostenerla. Es una cosa muy compleja y esperamos que nos abran los libros para saber lo que están haciendo, afirmó el actual diputado nacional.

Al término del acto de lanzamiento de un programa nacional, que se realizó en el espacio cultural La Primitiva (ver aparte), Mera recordó el historial de las sucesivas gestiones radicales con respecto a EDECAT, y aseguró que se llegará a diciembre con una empresa vaciada.

Dijo que la renegociación encarada en 2006 y el acta resultante de ella fue el único acto inteligente del Gobierno en relación con la gestión del servicio privado de electricidad, y que a pesar de las condiciones que se especificaron en ese instrumento, con metas claras para la empresa cuya desobediencia eran motivo directo de rescisión contractual, la Provincia incumplió al no haber formado el fideicomiso con el dinero que el Estado adeudaba a la firma, lo que desencadenó una serie de acciones que culminaron en la intervención.

Opinó que encima ahora se toma esta salida (la ejecución judicial de la garantía prendaria, que fue rechazada hace algunos días en el Juzgado en donde se tramita) que en términos jurídicos es un mamarracho, que les permite a los Taselli ponernos un juicio como el que nos puso.

Sobre este tema, consideró que EDECAT fue, para la familia Taselli, el billete de lotería más importante que tuvieron en toda su vida.

Ganaron una licitación en forma no muy clara. Tuvieron a la empresa un montón de años con un pésimo servicio que lo padecimos todos; manejaron los fondos nacionales a su antojo, y cuando había motivos lógicos para pedirles la rescisión del contrato por su culpa, se les deja en bandeja un juicio multimillonario, amplió.

Por eso, Mera dijo que la próxima gestión tratará de encontrar la salida que menos comprometa los fondos públicos que son de todos los catamarqueños.
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