Aunque la ANMAT prohibió en enero de este año a la droguería santiagueña Libra la venta de medicamentos a otras provincias, la firma asegura que recién fue notificada formalmente a finales de febrero, por medio de una carta documento del organismo federal de contralor. Esta discrepancia de fechas sería uno de los principales argumentos de la obra social ante la Justicia para justificar por qué continuó comprando a Libra hasta los primeros días de marzo.
Es que el fiscal que investiga las compras de remedios de la OSEP, Juan Pablo Morales, estaría en condiciones de imputar a las autoridades por el supuesto incumplimiento de los deberes de funcionario público, al haber comprobado que la obra social siguió usando de proveedora a Libra, pese a la restricción de ANMAT.
Sin embargo, y según aseguró el abogado de Libra a este diario, el 28 de febrero recién se informó de la prohibición para el tráfico interjurisdiccional mediante una intimación que recibió la sede de Libra. Un día después, OSEP asegura haber dejado de adquirir los fármacos, tras la comunicación de Libra.
El fiscal Morales, no obstante, tendría en cuenta la fecha original que figura en el boletín oficial nacional, en donde apareció la prohibición de la ANMAT ya en enero pasado.