Productor local regala aceituna por la falta de cosecheros
El ingeniero Oscar de la Barrera dijo que la gente tiene temor de perder los planes sociales.
E l aviso pago que apareció ayer en la edición de El Ancasti llamó la atención. ¡Regalo aceituna! ¡Sólo tiene que cosecharla!, decía. Allí se brindaba un número telefónico. El del ingeniero agrónomo Oscar De la Barrera, productor olivícola catamarqueño que, cansado de buscar mano de obra para levantar la cosecha en su finca de Colonia del Valle, optó por regalarla para preservar, al menos, las plantas.
A esta situación llegó luego de agotar la búsqueda de cosecheros en el departamento Capayán y aledaños. Según dijo, persiste el temor de los eventuales trabajadores de perder los planes sociales que cobran, aun cuando los gobiernos nacional y provincial mantienen el beneficio mientras desempeñan esta tarea temporaria.
En rigor, la falta de mano de obra es uno de los múltiples problemas que enfrenta De la Barrera, que, al igual que otros olivícolas, sufre las consecuencias de una grave crisis por la caída internacional del precio del aceite, el aumento de costos en dólares de los insumos y el poco rinde comparado con cuencas vecinas, entre otros factores.
Visiblemente afligido, el productor dialogó ayer con Radio Ancasti, en donde explicó la solución de coyuntura que encontró para tratar de morigerar algo las pérdidas.
Según dijo, cuenta con 100 hectáreas de olivo y una producción estimada de 400 mil kilogramos de aceituna. Para esa cantidad, se necesitan, aproximadamente, entre 30 y 40 trabajadores que, en un plazo no mayor a 70 días, completarían la cosecha. Pero los planes sociales hicieron desaparecer la mano de obra, sostuvo.
Estamos en una zona rural y ahí todo el mundo tiene planes, ya sea nacionales, provinciales o municipales y ninguno se quiere blanquear para realizar la cosecha, agregó.
De la Barrera, no obstante, defendió la capacidad de trabajo de los pobladores de la zona. Es gente muy, muy guapa. Ellos van y cosechan 20 cajones por día cada uno; van con su familia y cosechan, pero el problema es que estamos teniendo la presión de todos los organismos, tanto provinciales como nacionales, y no podemos soportar una inspección laboral, porque la gente no quiere, por más que le digan que se les va a restituir el plan, la gente no quiere.
El productor dijo que el sector atraviesa una crisis terminal y que se necesitará de acciones profundas para revertir el dramático escenario. Como ejemplo, señaló que el precio del aceite de oliva se rige a nivel internacional, y antes hablábamos de una tonelada con costo de 3.500 a 4 mil dólares. Hoy están pagando 1.900 dólares y en la cosecha prácticamente se me van los 1.900 dólares. La diferencia es que el dinero para la cosecha lo tengo que tener hoy, y recuperarlo con la venta del aceite me va a llevar de 6 a 8 meses.
En cuanto a la decisión de regalar las aceitunas, el olivícola dijo que nosotros en estos momentos queremos ver la forma en que se pueda descargar la planta, para que no se resienta para una próxima campaña. Tal vez, entonces, tengamos suerte y levante el precio del aceite y podamos seguir en el mercado.
Aunque el Gobierno nacional aportó 5,2 millones de pesos para financiar esta cosecha, ante el pedido de los productores locales, De la Barrera dijo que, en su caso, por la cantidad de hectáreas y de kilos de las plantas de su finca, le correspondería unos 45 mil pesos, pero se necesitan 200 mil para cubrir los costos de una cosecha de esa magnitud.400.000Son, aproximadamente, los kilos de aceituna que están en las plantas de la finca que Oscar de la Barrera tiene en Capayán. Debe levantarla para que la planta no termine afectada.