Doro aún no reintegra un primer crédito y ya pide otro
Un requisito que la ex Capresca exige a los agentes públicos es cancelar un crédito antes de pedir otro.
Pese a que un requisito esencial de los créditos personales que a empleados públicos y jubilados otorga la Administración de Juegos y Seguros es cancelar la totalidad del crédito antes de poder gestionar otro, en el caso de los préstamos destinados a inversiones productivas la situación parece ser diferente. Es que, tal como surge de documentación a la que accedió El Ancasti y como la misma intendenta de Icaño, Olga Santillán, reconoce, varios beneficiarios de créditos de hasta 30 mil pesos destinados a proyectos productivos que aún no terminaron de cancelar el crédito otorgado en 2008 ya presentaron toda la documentación y tienen aprobado, al menos de parte del municipio, la entrega de un nuevo crédito que se superpondrá al anterior.
En esa situación está también Pablo Doro, el esposo de la intendenta de Icaño, Olga Santillán. Según documentación que obra en poder de este diario, Doro obtuvo en 2008 un crédito de 30 mil pesos destinado a un proyecto de inversión turística (supuestamente la construcción de cabañas) que tuvo seis meses de gracia y del que hasta ahora sólo reintegró un porcentaje menor. Es que, tal como surge del saldo, aún debe devolver casi 18 mil pesos a la ex Capresca. Si además es beneficiado con otros 30 mil pesos, ya estaría endeudado en 48 mil pesos con el ente crediticio provincial.
Un dato que apuntan fuentes vinculadas a la oposición es que Doro obtuvo su crédito con doble garantía municipal. Es que no sólo cuenta con la garantía final de la coparticipación de la comuna de Icaño, sino que su esposa puso su sueldo de intendenta como garantía del préstamo.