No existiría margen alguno para que la línea Celeste resigne la intendencia capitalina. Posibilidad de quiebreAunque celestes y renovadores mantienen desde hace años una aceitada sociedad política que les posibilitó quedarse con el partido y repartirse los principales espacios de poder, el castillismo advirtió al brizuelismo que, el no cumplimiento del acuerdo para la continuidad del equilibrio de poder, podría repercutir de lleno en la elección provincial del próximo 13 de marzo.
Es que, frente a una eventual maniobra renovadora durante el cierre de listas -para dejar a la Celeste sin la candidatura a intendente de Capital- podría precipitarse el quiebre de los socios mayoritarios del radicalismo. Y ninguno de los popes de la UCR están dispuestos a entregar a la oposición la conducción de la Provincia por una diferencia interna.
Con la mira fija en un nuevo Gobierno del FCS, los dirigentes buscarán el consenso para evitar el quiebre.