Aguirre soportó estoico la lectura de las dos impugnaciones presentadas en su contra, una de ellas firmadas por 16 ciudadanos, en la que cuestionan su asunción como diputado, teniendo en cuenta que está bajo la lupa de la Justicia por una investigación que lleva adelante la Unidad de Delitos Especiales y en la que se pretende determinar su responsabilidad en la compra millonaria e irregular de medicamentos oncológicos desde la obra social de los empleados públicos.
Una de las impugnaciones, hizo alusión a los precedentes de Octavio Gutiérrez y Hugo Gómez, ambos diputados electos por el Justicialismo y a quienes, en su momento, no se les permitió asumir sus bancas por tener materias pendientes con la Justicia.