Empleados mineros junto a sus familias despidieron el año
ESTUVIERON ACOMPAÑADOS POR LOS DIRECTIVOS DE LA EMPRESA MINERA ALUMBRERA
Ayer por la noche, más de 400 empleados de la empresa minera Bajo La Alumbrera, junto a sus familias, despidieron el año con una cena show. Participaron de la fiesta los directivos de la gerencia de Recursos Humanos, Minas y Desarrollo Sostenible.
Desde la empresa minera se informó que todos los años se realizan 4 fiestas en distintas fechas, para permitir la asistencia de los trabajadores de todos los turnos.
Los empleados que viven en Catamarca, San Juan, Mendoza, Córdoba y San Luis y que trabajan en la mina realizan sus festejo en Catamarca.
Y los que viven en Tucumán y en las provincias de Salta, Jujuy, Santiago del Estero, Buenos Aires, Corrientes y Santa Fe, hacen lo propio en Tucumán.
Historias
Previo a los festejos, los empleados mineros contaron historias que forman parte de su vida diaria en el yacimiento.
Testigos y protagonistas de una de las principales actividades económicas que se realiza en Andalgalá, ubicada a 285 km, aproximadamente de la capital catamarqueña, relataron como pasan sus días en la mina.
Raúl Valerio, de 37 años, trabaja en el yacimiento desde hace 14, y actualmente es supervisor de gomería y responsable técnico.
En su relato, comentó que su principal tarea es el manejo de los proveedores para abastecer de insumos al sector.
Su jornada laboral comienza a las 6.30. Tras conocer las novedades reportadas por el turno noche, Valerio inicia una reunión de seguridad y posterior planificación del día.
Al finalizar su trabajo, pasadas las 19, aprovecha para ir al gimnasio o al microcine.
El domingo lo marcamos por el clásico partido de fútbol, comentó Valerio, que entre sonrisas atribuye los triunfos futboleros a su favor.
Este lugar me dio la posibilidad de conocer otras personas, de poder capacitarme, cultivarme y darle estabilidad a mi familia, indicó.
Y añadió con cierta nostalgia que el apoyo que recibe de su esposa y sus 4 hijas hace que sus días adentro del yacimiento sean más llevaderos.
Mujeres en la mina
El manejo de las maquinarias es asociado como una tarea casi exclusiva de los hombres.
En este caso, Mónica Barrios, de 33 años, sorprende cuando relata que se sube a la máquina perforadora (eléctrica), que tiene una dimensión de 6 mts. de ancho por 10 de largo y una torre de 22 metros.
Hace 6 años que Barrios trabaja en el yacimiento y, según sus propias palabras, cuando ingresó no sabía nada acerca del funcionamiento de máquinas.
Hoy recuerda como algo anecdótico los nervios que afloraron la primera vez que subió a la máquina.
Cuando subí por primera vez me latía el corazón aceleradamente, tomé coraje y dije para mis adentros son decisiones que uno toma , recordó Barrios.
Según expresó, uno de los factores que influyó para poder realizar su tarea con éxito fue la permanente capacitación recibida.
Comentó que trata de hacer que cada día que transcurre dentro de la mina sea diferente, y su preocupación es que la máquina le responda y pueda cumplir con el objetivo planteado.
Mi esposo también trabaja en el yacimiento, eso me ayudó a la organización y comprensión familiar.
Barrios es andalgalense, tiene 3 hijos y es la única mujer en el área de perforaciones.
Relató que al principio fue difícil la adaptación, pero la fluida comunicación que mantiene con su familia le facilitó las cosas.
Soy de Andalgalá, creo que la minería estuvo presente siempre, mucha gente está desinformada y habla muchas cosas sin conocer demasiado la realidad. Y concluyó: Creo que lo que vale es la minería responsable.
Sergio Barrionuevo, por su parte, comenzó contando que allá por 1997 esperaba con ansias poder entrar a trabajar en La Alumbrera. En Andalgalá existen pocas posibilidades laborales y este trabajo me permitió quedarme, no quería dejar a mi familia, expresó.
Tiene 3 hijos y hace 14 años que trabaja en la mina, actualmente es operador de planta. Su trabajo consiste en el proceso de separación de los minerales para poder conseguir el conservado de cobre.
Sobre la minería dijo que existe mucha desinformación. Sin conocer se dicen cosas maliciosas. Respeto a los que piensan diferente, pero sin violencia, reflexionó.
El viernes a la noche todos compartieron sus historias y sus sueños para cerrar el año.