Varios comercios y empresas del medio utilizan legítimamente el servicio de débito bancario, entre ellas prestadoras de servicios públicos, para cobrar a sus clientes en forma mensual o bimestral.
Normalmente, la adhesión al sistema implica para quien lo solicita algún tipo de beneficio, como un descuento sobre el monto normal que se factura.
Además, el cliente no tiene la preocupación de los vencimientos: el monto se retira automáticamente de su sueldo o caja de ahorro.
Con el uso irregular del sistema ofrecido por el Banco de la Nación, las financieras pueden sortear el hecho de no poseer un código de descuento como el que tienen las mutuales, que también prestan sin riesgo.