Versiones cruzadas por la incompatibilidad de beneficios
Según ANSES, un beneficiario no podría percibir la asignación universal y el vale Pro Familia.
Tras la masiva inscripción de beneficiarios al programa de la Asignación Universal por Hijo, ANSES inició la depuración del padrón que recibe el beneficio porque se detectó que hubo algunas irregularidades en la declaración de datos. La sorpresa fue que el sistema mostró como incompatible a la percepción de la asignación universal con el Programa Pro Familia por el que la Provincia subsidia la canasta alimentaria a través de los vales o tarjetas. Sin embargo, desde el Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia señalan que no existe tal discrepancia.
El cruce de información entre ANSES y la Provincia se inició cuando el Ministerio local envió la base de datos en la que consta quiénes son los beneficiarios del programa provincial. El titular de la UDAI local, Isauro Molina, explicó que la incompatibilidad surge en el decreto 1602 de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. En efecto, el artículo 9 establece: La percepción de las prestaciones previstas en el presente decreto resultan incompatibles con el cobro de cualquier suma originada en prestaciones contributivas o no contributivas nacionales, provinciales, municipales o de la ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Ante la revelación del sistema informático, muchos beneficiarios concurrieron a Desarrollo Social para renunciar al programa Pro Familia y optar por un beneficio que garantiza $ 180 por cada hijo. Otra versión
Por su parte, la subsecretaria de Familia, Claudia Ruibal, negó la discrepancia entre ambos beneficios sociales al indicar que el organismo tiene una nota firmada por la subsecretaria de Políticas Alimentarias del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, Liliana Periotti, por la que confirma que las prestaciones del programa de Seguridad Alimentaria no son incompatibles con la asignación universal mientras se mantengan estables los parámetros de vulnerabilidad social.
Esto significa que no es incompatible, sentenció Ruibal siempre que el beneficiario no supere los ingresos establecidos como parámetro para la pobreza y la indigencia.
Ruibal confirmó que muchos beneficiarios fueron a solicitar la baja en el programa de vales y tarjetas. La gente por desconocimiento piensa que si recibe la asignación no puede recibir el vale Pro-Familia y en realidad no es así, explicó la funcionaria provincial.
Ante las versiones cruzadas, EL ANCASTI realizó una nueva consulta al titular de ANSES, Isauro Molina, quien confirmó que la percepción de ambos beneficios sociales genera incompatibilidad y el beneficiario deberá optar por uno u otra.
Una de las explicaciones posibles es que el sistema notifique como incompatibles aquellos que entre la ayuda del programa provincial y la que reciben de ANSES superan el nivel de ingresos de una familia considerada como pobre o indigente.
Molina anticipó que en estos casos deberá intervenir un asistente social para determinar si la suma de ingresos son insuficientes porque se encuentra en un alto nivel de vulnerabilidad social.