Los intendentes catamarqueños mantienen opiniones bien diferentes sobre la eventual modificación de los índices de distribución de los recursos con asignación específica, es decir, el Fondo de Desarrollo y el Fondo de Emergencia. Mientras los municipios más grandes, ya sean oficialistas o de la oposición, quieren jugar con los porcentajes de cada uno y mantener los índices de reparto de la ley -que los beneficia-, los más chicos quieren que el dinero se reparta en partes iguales, y que sea de libre disponibilidad. Es decir: prefieren tener un monto extra, mensual, para afrontar demandas como la salarial, y resignar otros gastos.
Además, hay jefes comunales, como Olga Santillán, de Icaño, que se niegan a que los fondos sean de uso libre, y quieren mantener el control a través de la presentación de proyectos.