El Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, alertó ayer sobre las graves violaciones a los derechos humanos contra el pueblo de Andalgalá, al referirse a la represión policial contra asambleístas y vecinos que se habían pronunciado en contra de la explotación del yacimiento de Agua Rica.
Pérez Esquivel afirmó que el intendente de Andalgalá, José Perea, amenazó al pueblo con llegar a matar si es necesario, para imponer los intereses de la empresa minera y del Gobierno, sumándose a la complicidad del juez y la fiscal que autorizaron la represión contra las organizaciones sociales movilizadas.