La jubilada Santos Epifanía Caro de las estafadas. Con lágrimas en sus ojos y una marcada desesperanza ofrece un desgarrador testimonio.
A mí me descuentan $186 mensuales desde hace un año ya; pero nunca me llegaron las cosas. Dos señores llegaron a mi casa y me ofrecieron de todo. Yo les compré dos colchones y un aparador. A mi esposo también le tomaron los datos porque dijeron que iba a ser mi garante. Pero resulta que a él también le descuentan, relató la mujer.