Todo comenzó con la culminación de los comicios nacionales del 28 de junio de 2009. El Gobierno puso en duda el accionar militante del intendente Gustavo Jalile en su departamento, donde ganó cómodamente el kirchnerismo.
Ahí empezaron los cruces mediáticos entre Jalile y el ministro de Gobierno y Justicia, Javier Silva.
Poco después, en diciembre pasado, durante la renovación de autoridades del Concejo Deliberante chacarero, el opositor Sergio Nadal se quedó con la titularidad del cuerpo. Y se dijo incluso que habría sido producto de la intermediación de Silva en la elección.
Poco después, Jalile tuvo su oportunidad para el desquite: posicionó al médico Luis Barrionuevo, en un acuerdo con el interbloque peronista, en la presidencia de la Cámara baja.
Desde el Frente Cívico repudiaron la actitud del sector de Jalile. Hasta se habló de expulsar a los principales dirigentes del MIRA de la Unión Cívica Radical.
Pero los ánimos no se aplacaron ahí. Ahora continúan las acusaciones cruzadas y en el FCS no querrían saber nada con Jalile. Lo cierto es que el jefe comunal chacarero tampoco tendría intenciones de seguir acompañando a Eduardo Brizuela del Moral.