"La minería no fue planteada como política de Estado"
Impulsa un proyecto para blindar los recursos mineros y destinar a obras energéticas e hídricas.
La necesidad de revisar las leyes mineras y de acotar los usos posibles de los recursos que genera la minería es un largo reclamo de la oposición al que, ahora, también parece estar dispuesto a escuchar el oficialismo. Al menos así lo dejó saber la presidenta de la Cámara de Senadores y segunda autoridad de la provincia, Marta Grimaux de Blanco.
Aunque ya transcurrieron 13 años del inicio de la megaminería en Catamarca y pese a que el grueso de los recursos generados en utilidades y regalías ya fue gastado por los gobiernos provinciales y municipales de turno, hay quienes plantean que aún es posible ‘salvaguardar el resto de esos recursos para que tengan el sentido que deberían tener las regalías mineras: indemnización para futuras generaciones.
Así lo entiende el diputado provincial Juan Cruz Miranda (Renovación Peronista), quien promueve, junto al interbloque opositor, un proyecto que busca ‘blindar los recursos que genera la minería a través de la constitución de un fondo fiduciario que tendría por fin financiar obras de infraestructura energética e hídrica.
La Provincia ha administrado, entre utilidades y regalías, 1.300 millones de pesos, un monto para nada despreciable y las obras más grandes que realizó, en general, no son prioritarias, señala Miranda y, acto seguido, enumera: el estadio de fútbol, el parque de los niños, la maternidad, la hostería de Cortaderas, la hostería Polo Giménez, el predio ferial.
Sumando esa experiencia a las de las comunas (que recibieron en total 500 millones desde 2004) cuestionadas por gastar dinero de las regalías para pago de becas y por pagar sobreprecios en obras de escaso impacto económico, Miranda destaca la conveniencia de acotar el margen de acción de los estados en relación a los recursos mineros: En base a la experiencia que hemos tenido con estos 1.800 millones, que no ha sido afortunada, hay que invertir los ingresos que van a entrar en los próximos seis años y darle un destino lo más preciso posible para tratar de solucionar uno de los problemas estructurales que tiene la provincia: la energía y los recursos hídricos, sostuvo.
Ese fondo se nutriría -según el proyecto opositor- de las utilidades que la provincia reciba de YMAD por su participación en Alumbrera y de las regalías provinciales.
Según las proyecciones, en los próximos seis años -Alumbrera cierra en 2017- la Provincia recibiría entre utilidades y regalías 1.000 millones de pesos. Ésos son los fondos que hay que blindar y generar un patrimonio independiente.
Miranda destaca algunos beneficios de la constitución de este fondo fiduciario: se genera un patrimonio independiente del que no podrán echar mano los gobiernos de turno, se puede acceder a financiamiento externo o privado teniendo como garantía esos recursos, y a su vez tendría un directorio con mayoría oficialista que definiría qué obras se realizarían y una comisión multisectorial de control. Concepciones erradas
Para Miranda, el Estado no se preparó ni preparó a la gente para la llegada de la minería. A nosotros es como que la minería nos llegó de repente y no hubo una concientización a la sociedad de lo que iba a implicar. Por eso, señaló que, a diferencia de lo que ocurre en países del primer mundo, donde las regalías se conciben como indemnización para futuras generaciones, aquí se hicieron gastos que no tienen proyección futura ni efecto multiplicador alguno. Si uno sale a contratar becados es pan para hoy y hambre para mañana, es como salir a vender las joyas de la abuela para vivir sólo un par de meses, ilustró.
En esa línea de pensamiento, considera que la minería está lejos de ser una política de Estado para el gobierno de Brizuela del Moral.
Si el proyecto Bajo La Alumbrera tiene contratados a menos empleados catamarqueños que un sanatorio privado local es porque la minería no fue planteada claramente como política de Estado
Si el gobierno diera un mensaje claro, los jóvenes aspirarían a ingresar a la actividad minería y no al Estado, la misma Universidad se preocuparía por potenciar las carreras relacionadas a la minería, y toda la sociedad se orientaría a extraer riqueza de esa actividad. Acá, en cambio, todos pensamos que lo mejor que nos podría pasar es ser empleados públicos, y eso no es culpa de la gente, eso es culpa del Gobierno, sentenció.1.300 Son los millones de pesos, que según los registros de la oposición, recibió la Provincia entre utilidades (1.000 millones) y regalías mineras (300 millones).