16 de julio de 2009 - 00:00
- No es la primera vez que Cammesa amenaza con cortarle la luz a EDECAT. En julio de 2005, por esta misma fecha, la empresa -que por entonces estaba en manos de los hermanos Taselli- tenía una deuda de 8 millones de pesos, por tres facturas vencidas, y también estuvo a punto de sufrir las restricciones del mercado mayorista.
- La deuda que hoy afronta EDECAT viene de largo arrastre. Cuando en octubre pasado se desatan los problemas gremiales y las fallas en el servicio que derivan en la intervención del Gobierno en la empresa (mediante la ejecución de la garantía) Taselli ya adeudaba parte de la factura de septiembre a Cammesa. Hasta que los directores provinciales pudieron acceder a las cuentas bancarias de EDECAT (que según el Gobierno fueron vaciadas en ese interín) la mora ya era de un mes y medio.
- Con la soga al cuello, en noviembre pasado, EDECAT consiguió el aval del Gobierno para echar mano a 5 millones de pesos del Fondo Fiduciario (cuyo destino original era la inversión en obras) para pagar a Cammesa y evitar que las restricciones llegaran a fin de año, cuando el consumo en Catamarca crece por las altas temperaturas.
- Desde el Gobierno recordaron que ésa no fue la única vez que EDECAT tomó dinero del fondo fiduciario de 30 millones, constituido por la deuda pública en materia energética. Ya en 2007, hubo un anticipo de otros 5 millones de pesos de ese origen para el pago a Cammesa.
- Los plazos que tenía el Gobierno para salir a vender las acciones de la empresa (así lo establecía el contrato de concesión) están largamente vencidos. Sin embargo, desde el Gobierno aún no comunicaron una decisión política respecto del futuro de un servicio público de primera necesidad para la población. Mientras la decisión política se demora, la batalla se libra en sede judicial y administrativa.