La referente de los Jubilados Autoconvocados de Catamarca, Lindamira Monasterio, expresó su preocupación y malestar por la situación de incertidumbre por la que atraviesan los pasivos catamarqueños. La pelea por el 82% móvil es una vieja lucha que nos produjo mucho desgaste emocional desde el 2004 a esta parte. Primero logramos la concientización de las Cámaras de Diputados y Senadores hasta que conseguimos la ley, recordó Monasterio. Y habló de una gran decepción de los jubilados transferidos. Estamos descorazonados con el Gobierno provincial; nos invade la tristeza y amargura. No podemos hacer que nos paguen la deuda por el retroactivo (de los años 2007-2008), dijo a El Ancasti Monasterio.
Y agregó: A todo este proceso de manoseo constante ahora se agrega esta pelea Nación-Provincia donde los jubilados quedamos en el medio si saber quién y cuándo nos pagará el 82% móvil.