Los productores se despacharon con muchos reclamos y pocas expectativas sobre el programa que se presentó el jueves cuando visitaron esta ciudad autoridades del COVIAR y del Ministerio de Producción. La principal preocupación de la mayoría de los pequeños productores es que no podrán acceder a los beneficios de financiamiento internacional que bajarán a las provincias vitícolas porque no cuentan con los papeles de las tierras: Tenemos la certificación pero no los títulos y ése es un impedimento dijeron. Uno de los productores de Anillaco, Oscar Paredes opinó: Los pequeños productores tenemos 2 ó 3 hectáreas y se plantea como mínimo 10 hectáreas. Podemos juntarnos y formar un grupo, pero eso lo tenemos que conversar. El programa es bueno pero para aquellos productores más grandes. Lo que sucede es que acá no vale la producción y nadie lo dice; es el pequeño productor el que está sufriendo porque en la última cosecha se pagó 0.25 centavos por kilo dijo. Pedro Saleme, productor de Fiambalá, también fue crítico con el programa y destacó las diferencias entre el acompañamiento estatal que reciben los productores vitícolas locales y los de otras provincias cuyanas.
El miércoles, las provincias miembros del COVIAR firmaron un convenio con la Nación y el BID para obtener financiamiento destinado a integrar a pequeños productores a la cadena vitícola. Pero, al parecer, la medida no cubre las expectativas de los productores.