La Comisión de Legislación General de la Cámara de Diputados recibió ayer a dos funcionarios de la Secretaría de Agua y Ambiente que brindaron información por el proyecto que solicita declarar de utilidad pública y sujeto a expropiación a unas 200 hectáreas del departamento Ancasti para la construcción del embalse Río Chico.
La iniciativa fue enviada por el Ejecutivo y tenía un pedido de tratamiento preferencial para la sesión de mañana. Los diputados de la oposición observaron que el proyecto no especificaba con claridad la ubicación geográfica de las parcelas que se expropiarán.
El proyecto generó polémica en el seno de la comisión cuando los diputados Jorge Moreno y Fidel Sáenz interrogaron a los funcionarios para consultarse si la represa beneficiaría a un dirigente político del FCS que tiene emprendimientos privados en la zona. El interrogatorio molestó a la diputada Sara Ludueña de Cadó, que calificó como poco serio el tratamiento que se pretendía darle al proyecto.
Los funcionarios negaron la versión y ahora deberán aportar el plano definitivo de Catastro en el que se delimitará la zona. De todos modos, la iniciativa no se tratará en la próxima sesión hasta que el Ejecutivo no complete toda la información.