Productores, referentes de cámaras empresariales y funcionarios nacionales y provinciales vinculados a la actividad olivícola se reunieron ayer en la provincia para avanzar en el diseño de las acciones que se sumarán para la implementación del Plan Estratégico Olivícola Nacional. La de ayer fue la octava reunión con vistas a definir el escenario deseable y factible para la producción y comercialización de productos olivícolas para el año 2020.
En el marco del debate-taller -que se concretó en la sede del Consejo Federal de Inversiones- se plantearon aspectos vinculados a las previsiones de crecimiento de la producción, a la necesidad de incrementar la mano de obra empleada y, al mismo tiempo, de aumentar el nivel de mecanización de la cosecha. También se planteó la importancia de incorporar valor agregado a la producción, a través de la comercialización -en los mercados externos- de productos que sean fraccionados y envasados en el país.
Carlos Juri, representante del CFI y coordinador del Plan Estratégico Olivícola Nacional, explicó a EL ANCASTI que el plan prevé una proyección del sector al 2020, partiendo de la percepción de las provincias olivareras en cuanto a producción y de los mercados.
Entre los objetivos que el sector se plantea alcanzar dentro de 12 años figuran un incremento de las áreas productivas, un crecimiento de la facturación anual de 350 millones de dólares, de manera que para 2020 puedan alcanzar, como sector, los 500 millones de dólares.
En virtud del crecimiento de las plantaciones, la expectativa es, por un lado, duplicar la mano de obra que se emplea actualmente y, al mismo tiempo, incrementar el nivel de mecanización de la cosecha, que hoy no supera el 20%.
Las retenciones -del 5%- que se aplica al aceite exportado -sea vendido a granel o fraccionado- fue puesta en discusión y planteada como un obstáculo a la pretensión del sector de incrementar su presencia en los mercados internacionales bajo la marca argentina.
El objetivo es que en todas las góndolas de los supermercados del mundo haya productos del olivo argentinos, pero actualmente sólo un 20% del aceite de oliva se vende fraccionado, y apenas un poco más en aceituna de mesa, comentó Juri por lo que, señaló: El escenario factible al que aspiramos llegar es que se dupliquen los porcentajes actuales.