La pericia psiquiátrica de un individuo acusado de siete hechos de violencia contra su expareja, el testimonio de la víctima señalando que teme por su vida y una amenaza puntal fueron algunos de los elementos que tuvo en cuenta la jueza de Control de Garantías Nº3, Rita Cisterna, para confirmar la prisión preventiva del acusado. La medida se conoció la semana pasada y El Ancasti accedió a los fundamentos.
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"Yo sé que voy a ir preso, pero no me voy a ir con las manos vacías"
Lo particular del caso, pero que también fue tomado en cuenta por la magistrada, es que la víctima en la audiencia adujo que había perdonado al acusado y quería su libertad. El pedido “no es más que una prueba de que la propia víctima está inmersa en un círculo de violencia", puntualizó la magistrada en la resolución.
El acusado se encuentra detenido desde noviembre pasado y en su haber cuenta con siete imputaciones.
En ese orden, el individuo, quien no será identificado para resguardar a la víctima, está imputado por "violación de domicilio", "daños", "amenazas simples", "lesiones leves calificadas por haber mediado una relación de pareja y amenazas simples, "privación ilegítima de la libertad agravada por ser cometida con violencia en concurso ideal con lesiones leves calificadas por mediar violencia de género" y "desobediencia a la autoridad, todo en concurso real y en calidad de autor".
En la última presentación que hizo la víctima, una joven de 22 años, evidenció la violencia del sindicado en su relato. Dijo: “Mi denunciado me empieza exigir que volviéramos a ser novios, yo le contesto que no, se enoja y me amenaza diciendo, te voy hacer recagar, yo sé que voy a ir preso, pero antes de irme preso, me voy a mandar un quilombo de la mierda porque no me voy a ir con las manos vacías, porque te voy a cagar matando”.
Fundamentos
En ese contexto, sumando imputaciones del sujeto para la jueza se trata de "claro caso de violencia de género" conforme a la Ley 26485 en la que se entiende a la misma como una 'relación desigual de poder, la que se configura por prácticas socioculturales históricas basada en la idea de la inferioridad de las mujeres o la superioridad de los varones, o en conductas estereotipadas de hombres y mujeres (…)".
Avanza la jueza y señala que con una mirada de perspectiva de género y teniendo en cuenta la naturaleza de los hechos de violencia en este caso concreto no fueron situaciones aisladas sino que se reiteraron en el tiempo y en escala, en tanto, por expresas exigencias legales, es necesario que el juicio se realice y la recuperación de la libertad del acusado en forma anticipada podría provocar su frustración.
Además, en caso de que el imputado recupere su libertad, la denunciante podría verse expuesta, máxime si tenemos en cuenta la pericia siquiátrica en la persona del imputado (...) rasgos de personalidad que podrían devenir en conductas de riesgo para sí y/o para terceros de tipo impulsivas y violentas ante situaciones vivenciadas por el evaluado”, puntualiza.
Asimismo, indica la magistrada que aún cuando la víctima pidió la libertad del acusado, "en este contexto de violencia basada en el género, se debe encaminar en una mirada con perspectiva de género sin desconocer a los hechos de violencia que la víctima fue poniendo en conocimiento ante las autoridades judiciales desde el 12 de octubre del año 2020, ya que una vez que estos hechos de violencia contra una mujer son puestas en conocimiento ante los operadores de Justicia, no podemos permanecer indiferente, es deber de la administración de justicia de resguardarla y protegerla, surgiendo en los presentes actuados que la víctima manifestó en fojas 13 de autos, haber formulado 08 denuncias en la unidad de violencia de género, y solicito en esa oportunidad a las autoridades a tomar medidas contra su denunciado caracterizándolo de que es “una persona violenta y que teme que le pase algo malo”.
La causa ahora solo resta ser enviada a juicio.n