El fiscal Augusto Barros solicitó formalmente el traslado urgente de las internas María Eugenia Castro y María Gilda Márquez, ambas procesadas por un intento de homicidio calificado. Según los informes del penal, las mujeres presentan conductas reiteradas de inadaptación, constantes peleas con los guardias y con el resto de la población carcelaria, lo que generó un clima de conflicto permanente y afectó la salud mental de las otras detenidas.
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Piden trasladar a Márquez y Castro del penal de Mujeres
El fiscal propuso alojarlas en una comisaría tras los constantes ataques a guardias, pero la querella exige que las envíen a La Rioja.
Ante esta situación, el fiscal de Cámara sugirió como medida inmediata que las dos internas sean alojadas provisionalmente en la Comisaría de la Mujer y el Menor de la Capital hasta que se realice el juicio, buscando resguardar la integridad de todo el personal y de las propias acusadas.
La decisión del fiscal se da luego de que ambas protagonizaran una violenta revuelta en la Unidad Penal de Mujeres N°2 la semana pasada. Allí Castro atacó a una sargento con un cepillo de dientes. Las actuaciones indican que las internas también arrojaron agua caliente y otros elementos contundentes contra el personal penitenciario, obligando a convocar a más efectivos para controlar la situación.
Sin embargo, la querella de la causa, representada por el abogado Pedro Vélez, se opuso firmemente a la idea del fiscal. Argumentó que las comisarías no están preparadas para alojar presas por largo tiempo y que llevarlas ahí sería un peligro para los policías y para cualquiera que entre al lugar. En su lugar, exigió que se acepte el cupo que ya ofreció el Servicio Penitenciario de La Rioja para recibir a las dos mujeres. Ahora la decisión final quedó en manos del juez a cargo. El letrado anteriormente había manifestado que "Castro y Márquez son el terror del Penal de Mujeres", ante la petición para salir del confinamiento hasta que se realice el juicio por el intento de homicidio de Roxana Murúa.