El jueves a la noche Ricardo Miguel Paucará no pudo dormir. Se enteró -por la prensa- que se elevó a juicio la causa que lo tiene como víctima de una brutal golpiza, ocurrida en julio de 2015. Recibió mensajes de amigos y de conocidos que le replicaban la información publicada en los medios de comunicación. Y sintió el golpe. Unas horas más tarde, al mediodía del viernes, en un bar del centro, Paucará solamente quiere la paz para él y también para los cinco policías sospechados de atacarlo de manera salvaje. Está afectado emocionalmente y psicológicamente. Y siendo querellante en la causa, aún no sabe qué pasos seguir en esta instancia del proceso judicial.
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Paucará, quebrado psicológicamente y sin rencores con los policías
La elevación a juicio de la causa tomó por sorpresa a la víctima. “No les guardo rencor, solo deseo que tengamos paz, esto nos afecta a todos”, manifestó.
“Tener la noticia de que se elevaba a juicio me sorprendió bastante y me volvió a quebrar emocionalmente y psicológicamente. Es como volver al pasado a revivir cosas que pensaba que estaban en el olvido. Hacía bastante tiempo que no se tocaba el tema. Volver a tocar el tema para mí es muy difícil, me afecta mucho mentalmente y psicológicamente”, manifestó Paucará en una entrevista con El Ancasti. Además, comentó que todavía no sabe “qué medidas tomar” y “qué pasos a seguir” tras la elevación a juicio de la causa. “Tampoco se han comunicado desde la Justicia conmigo. Ya veré cómo seguir la continuación de la causa”, añadió.
“No les guardo rencor, solo deseo que tengamos paz, esto nos afecta a todos. Lo único que deseo es eso: que todos tengamos paz. Que ninguna persona salga perjudicada por esto. No tengo nada en contra de las personas que están involucradas. Que no vuelvan a suceder todo este tipo de cosas, para que malas acciones no queden impunes. Que se solucione rápidamente”, expresó.
Por último, mencionó que para tratar de recuperarse de la golpiza y de las secuelas, debió buscar asistencia psicológica, con la colaboración de su familia. “Tuve que buscar ayuda psicológica por mis propios medios, por mi familia, al igual que el tema médico. Me ha servido mucho la ayuda psicológica. Si bien estuve hospitalizado en el Hospital San Juan Bautista, posteriormente hubo un post operatorio que tuvo que llevar a cabo mi familia porque yo estuve mucho tiempo sin trabajar, y también me generó muchos inconvenientes. Trato de sobrellevarla, dejando atrás todo ese tipo de malas vivencias que tuve. Mi familia fue la que realmente corrió con los gastos”, valoró.
Por último, Paucará destacó que volver a hablar del caso le cuesta demasiado. “Estuve toda la mañana un poco mal. Psicológicamente, hoy en día aún me cuesta, me sorprende todavía no poder superar ciertas cosas”, cerró.
Requerimiento
El fiscal de Instrucción N° 2, Laureano Palacios, dio por concluida la investigación y requirió la elevación a juicio de la causa seguida contra Cristian Raúl López, Lucas Ezequiel Valdez, Julio César Ponce, Juan Marcelo Picón y Carlos Eduardo Romero Luján, los policías imputados por la golpiza salvaje que sufrió Paucará en julio de 2015.
Cristian Raúl López, Lucas Ezequiel Valdez, Julio César Ponce y Juan Marcelo Picón deberán responder como presuntos coautores de los delitos de "privación ilegítima de la libertad agravada por abuso funcional" y "vejaciones y lesiones graves en concurso ideal", hechos que concurren realmente entre sí.
Por su parte, Carlos Eduardo Romero Luján está imputado como presunto coautor de los delitos de "vejaciones y lesiones graves en concurso ideal". El fiscal consideró concluida la investigación al entender que se reunieron elementos de convicción suficientes para sostener, con el grado de probabilidad exigido en esta etapa del proceso, la presunta participación de los cinco imputados en los hechos investigados.