Este viernes trascendieron las humillantes declaraciones de dos mujeres maltratando a menores de edad en la Sociedad de Protección a la Infancia de la localidad bonaerense de Balcarce. Se trata de Alejandra Género -presidenta de la institución- y Marisa Benaduche, empleada del lugar. Ahora las investiga la Justicia de Mar del Plata por esos maltratos contra al menos tres chicos de entre 10 y 12 años que tenían a su cuidado. La situación fue grabada en secreto por otra empleada, un audio de 40 minutos con toda clase de insultos y amenazas a esos chicos que no pueden estar con su familia por diversas problemáticas.
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Investigan graves maltratos a niños en un hogar de protección
Un audio filtrado expuso insultos y amenazas contra al menos tres chicos de 10 a 12 años en la Sociedad de Protección a la Infancia. Dos mujeres fueron procesadas.
El conflicto grabado en el audio comienza porque uno de los niños rompió un vidrio en medio de una crisis emocional porque lo iban a separar de su hermano, que iría a otro hogar. Entonces llegó Género y comenzó a retarlo diciéndole: “Tenés una boca que es una letrina. ¿Quién carajo sos vos para escupir a una mujer?“. El chico le responde llorando: ”Marisa (Benaduche) me empujó, me hizo golpear la cabeza contra la pared”. Entonces –aparentemente siempre es la voz de Género— ella lo interrumpe: “Yo, ¿sabés qué hago, mi amor? Te rompo la cara de una cachetada si me llegás a escupir. Porque es gente que viene a trabajar, que tiene su familia, que tiene sus problemas. ¿Vos qué te pensás que sos?“
En el audio de escucha al chico muy angustiado, pidiendo por el derecho a defenderse y explicar la situación, pero ella le dice: “Callate la boca porque te pego una cachetada; no lo vuelvas a repetir porque te voy a romper en veinte. Me llamo Alejandra y te hago recagar a palos afuera. Una gran paliza te hago dar, ¿eh? Y no se da cuenta nadie". Entonces lo amenazó con mandarlo preso: “Vas a la comisaría porque te voy a denunciar. Porque si a alguno de los nenes me les pasa algo, empiezo por vos porque se me canta. (...) Y te salvaste de que no saqué el cuchillo; yo hago una denuncia en la comisaría y por la edad que tenés y los golpes que tiene Tadeo, y lo llevo con un médico, vos te quedás adentro. Te llevo a un reformatorio en dos días, flaco…; repetímelo a mí. Putéame una sola vez, por favor. Putéame. Putéame una sola vez. Una. Putéame. Tengo cuatro hijos. Perdí a mi vieja y a mi marido”.
La respuesta del chico es desgarrante: “Yo también perdí a mi mamá, perdí a mi papá”. Pero Género no tuvo compasión: “Y me ocupo de ustedes. Y vas a perder la vida porque te la voy a hacer miserable; si vos mañana te vas a la comisaría, flaco, acá no estás más. No tenés lugar donde ir. Porque no tenemos hogares donde quieran a gente como vos. Te vas a la comisaría mañana. Yo hago la denuncia. ¿Vos te pensás que a mí me pagan para esto? No vas a cambiar porque sos una porquería. Las porquerías no cambian".
Las humillaciones siguieron: “Me haces una más y te hago chupar el dedo con mierda delante de todos. Y vos que ni te diste vuelta, pedile a Dios o a quien mierda quieras pedirle, cómo carajo vas a encontrar a alguien que se fije en vos, porque familia no vas a tener, yo te la cago… si vos te volvés a hacer las necesidades encima, te vas a tener que chupar el dedo con mierda. Te voy a meter la mano en el inodoro y te la vas a chupar los dedos delante de todos. ¿Qué se te ocurre en esa mente de mierda que tenés para pagar el vidrio? En un trabajo. ¿Cómo me lo vas a cambiar? Porque yo no pongo un mango más acá. Así que pedile a cualquiera de los pelotudos que están acá que se unen para pegarle a los demás. A ver, ¿quién te ayuda ahora? O si te quedas solo. Y si te quedas solo, jodete, porque vos lo vas a pagar. Si en el Zoom encuentro un vidrio roto de alguna piedra tuya".
Alejandra Género es la principal acusada de violencia verbal, al igual que Marisa Benaduche. La denuncia se hizo a partir de la grabación y por eso la Justicia de Mar del Plata ha procesado a ambas mujeres, y tienen una medida de restricción de acercamiento a los menores involucrados.