Con el avance de la investigación, se conocieron más detalles que comprometen a Eduardo del Jesús “Punguna” Cejas, el único imputado por el asesinato de su expareja, Maira Romina Cabrera, cuyo cuerpo sigue desaparecido. De acuerdo con la información a la que accedió El Ancasti, durante la audiencia de prisión preventiva, la fiscal Penal de Violencia Familiar y de Género, Alejandra Antonino, expuso varios elementos que colocan a Cejas en una situación de clara sospecha: el día del hecho, “Punguna” borró fotos y audios de su celular; y en otra oportunidad, manifestó que temía que su sobrino “metiera la pata”.
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Fotos borradas del celular y el temor de que su sobrino "metiera la pata"
Para la Fiscalía, “Punguna” Cejas eliminó las imágenes y también mensajes de audio en las horas posteriores al crimen.
Según explicó Antonino, en las horas posteriores al crimen de Maira, el acusado borró mensajes de audio y fotos de la galería de su celular. Después, tomó contacto con Lourdes Cabrera, hermana de la víctima, y con un policía, con la intención de manifestar su “preocupación” porque Maira no respondía a sus llamadas. Además, deslizó al efectivo que la última vez que vio a su expareja fue en circunstancias en que ella se habría marchado subiéndose a un camión.
Antonino también precisó que tras el asesinato, el celular de Cejas habría tenido una comunicación muy intensa, muy diferente de la que venía teniendo antes.
Otro elemento relevante de la causa, mencionado por Antonino, está vinculado con un sobrino de “Punguna”, un adolescente de 14 años, y con la declaración testimonial de la madre del menor de edad. De acuerdo con lo que señaló la fiscal, la progenitora del adolescente habló con Cejas por una fuga que había protagonizado el hombre. Ese diálogo que produjo tras un recupero de libertad del imputado. En esa conversación, ella le preguntó por qué se había fugado, y “Punguna” respondió que tenía miedo que el sobrino “metiera la pata”.
El sobrino de Cejas es uno de los testigos claves que tiene el caso hasta ahora. En una primera declaración testimonial, entre otras cuestiones, el adolescente dijo: “‘Punguna’ me dijo al momento de esperar a Maira en la garita que si me llegaban a preguntar de la Policía por Maira, que diga que se había ido en un camión”. En una segunda declaración, indicó que el día del hecho Maira bajó del colectivo en Telaritos, departamento Capayán, se encontró con Cejas, los escuchó discutir y se fueron a la vivienda del hombre. También comentó que luego de esa secuencia, no volvió a ver a Maira.
Preso
La prisión preventiva de seis meses de Cejas quedó firme. Su defensa no presentó el recurso de apelación y, por lo tanto, el imputado deberá cumplir con el encarcelamiento en el Servicio Penitenciario Provincial (SPP) de Miraflores, en el departamento Capayán.
El 29 de octubre, el juez de Control de Garantías Nº 3, Lucas Vaccaroni, dictó la prisión preventiva en contra de Cejas, por un plazo de seis meses. Esa medida había sido solicitada por Antonino y el abogado querellante, Rolando Crook. En esa oportunidad en que se trató la cuestión, la defensa de Cejas, ejercida por el abogado Víctor García, buscó el recupero de libertad de su asistido.
Pero, una vez conocida la resolución de Vaccaroni, la defensa de “Punguna” no insistió con la excarcelación. En ese mismo veredicto, el magistrado no hizo lugar a un planteo de nulidad absoluta de la causa, que había sido impulsado por la defensa.
Mientras tanto, la Fiscalía avanza con la investigación del caso. Maira, de 27 años, permanece desaparecida desde el 10 de agosto de 2026. La pesquisa sostiene como hipótesis que la joven habría sido asesinada en la vivienda de Cejas, ubicada en Telaritos, departamento Capayán, y que posteriormente su cuerpo habría sido trasladado y ocultado en un lugar que todavía no pudo ser identificado. En la teoría fiscal, Cejas también habría amenazado a Maira.
Cejas está imputado por los delitos de amenazas simples y homicidio calificado por mediar una relación de pareja, en concurso real y en calidad de autor.
