Fabricio Gershani: "Sin recursos una ley de este estilo no se puede aplicar"
El juez advirtió que la ley amplía los delitos que pueden cometer los adolescentes, pidió no estigmatizarlos y planteó dudas sobre los recursos para su aplicación.
El juez penal juvenil Fabricio Gershani brindó una entrevista al programa Tiempo Real, de Ancasti Streaming en la que se refirió a la entrada en vigencia del nuevo Régimen Penal Juvenil. En este sentido, el magistrado explicó que la medida no solo bajó la edad de punibilidad, sino que "hay ciertos delitos que antes no cometían los adolescentes por ser adolescentes y que ahora sí".
Uno de estos delitos son las amenazas. Según explicó Gershani, antes, cuando un adolescente amenazaba a otro, no cometía un delito; hoy, bajo el nuevo régimen, sí lo hace. Lo mismo ocurre con hurtos menores, como sustraer algo a un compañero, y con daños en la escuela: rayar un banco puede configurar daño agravado, con una pena de hasta cuatro años de prisión. En el caso de los adolescentes, la pena máxima posible es de 15 años. El magistrado dijo que en sus visitas a escuelas encontró jóvenes a quienes inicialmente no les disgustaba la baja de edad, pero que ahora manifiestan "un temor que una travesura se convierta en un delito".
Gershani aclaró que la ley no distingue travesuras de delitos: "El sistema penal ve un resultado y ve si fue con intención o sin intención, eso es todo". Y planteó que los adolescentes comprenden que un acto está mal, pero no necesariamente sus consecuencias: "Sabe que amenazar está mal. No sé si sabe que tiene una pena de dos años en prisión". Por eso, el programa Jueces y Jueces en la Escuela, de la Escuela de Capacitación, lleva charlas a los colegios, siempre a pedido de las instituciones, y esta semana comenzó a dialogar también con madres y padres.
Otro cambio es que ahora los juicios no esperan a la mayoría de edad: "Hoy se puede hacer un juicio a los 14 años de edad", describió, y lo calificó como "una imagen fuerte". Sobre la preparación de la provincia, sostuvo que Catamarca estaba algo adelantada porque ya contaba con juez, fiscal y defensor especializados, y que la nueva ley adecuó las estructuras existentes sin crear otras nuevas. Reconoció, sin embargo, que desconoce qué presupuesto habrá: "Hay un consenso general que sin recursos una ley de este estilo no se puede aplicar". Hoy el Centro Juvenil Santa Rosa no funciona; mientras tanto, los adolescentes pasan "entre 24 y 48 horas" en el Centro de Admisión y Evaluación. Para el juez, además de recursos, hace falta articulación entre seguridad, salud, educación y desarrollo social, porque hoy intervienen equipos técnicos de tres instituciones distintas en un mismo caso.
Sobre la decisión del Congreso, afirmó que fue democrática y hay que respetarla, aunque planteó que desde la política criminal se podría haber puesto más énfasis en clubes, escuelas y otros espacios intermedios. Pidió no estigmatizar: "La gran mayoría de adolescentes no son delincuentes". Y llamó a las familias a dialogar: "Muchos de los problemas graves que tuvimos se evitaban increíblemente con una charla previa".
Delitos contra la integridad sexual
Consultado por las estadísticas locales, el juez señaló que en Catamarca los delitos más frecuentes son los delitos contra la propiedad y los delitos contra la integridad sexual. Sobre estos últimos, indicó que "el 6 de cada 10 adolescentes privados de la libertad en Catamarca lo son por delitos contra la integridad sexual", y explicó que "se dan en contextos de intimidad", en reuniones con amigos o en el ámbito familiar, a menudo en encuentros masivos con alcohol y otras sustancias. Advirtió además que reenviar fotos o videos de contenido sexual de menores de 18 años constituye el delito de material sexual infantil, con penas de hasta seis años de prisión, aun con consentimiento de quien los envió y "así sea una cuestión habitual". Frente a esto, insistió en la prevención: "tenemos que hablar mucho con los adolescentes" para que "quede absolutamente claro cuál es el límite de esta privacidad".