jueves 30 de mayo de 2024
Doble abuso sexual en Las Juntas

"El silencio o la falta de resistencia de la víctima no significa un 'sí'"

La Corte de Justicia no hizo lugar al recurso de casación que presentó Rodrigo Exequiel Carrizo y confirmó la condena.

“El consentimiento se puede retirar en cualquier momento, se puede consentir una cosa y no la relación sexual. El consentimiento no se presume. No debe darse por sentado. Siempre debe comunicarse con claridad. El silencio o la falta de resistencia de la víctima, no significa un ‘sí’”, consideró la Sala Penal de la Corte de Justicia de Catamarca. De esta manera, los ministros Hernán Martel, Fernanda Rosales y Verónica Saldaño rechazaron el recurso de casación presentado por Rodrigo Exequiel Carrizo y, a la vez, confirmaron la condena de la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Tercera Nominación.

En agosto del año pasado, este Tribunal halló culpable a Carrizo en los delitos de “abuso sexual simple” y “abuso sexual con acceso carnal” y lo condenó a la pena de siete años de prisión. Los ultrajes por los que se acusó a Carrizo sucedieron en agosto de 2021 en Las Juntas, Ambato. De acuerdo con la investigación, el acusado había agredido a las dos mujeres tras una fiesta en una vivienda pero en distintas habitaciones.

Como la velada se extendió hasta las primeras horas de la mañana del otro día, varios de los invitados se quedaron a dormir en el lugar. Fue allí cuando el sospechoso habría atacado a sus víctimas en sus habitaciones mientras dormían. Según se detalló, en uno de los hechos el imputado habría ingresado a una de las habitaciones y comenzó a tocar a su primera víctima. Ella se despertó y logró correrlo del lugar. Afuera de la habitación, en el pasillo, lejos de marcharse habría decidido continuar con su ataque. Ingresó a otra habitación, en donde habría agredido a otra joven que también estaba dormida. Sin embargo, esta joven no pudo defenderse de su atacante y éste la sometió sexualmente. Luego se marchó.

Al otro día, todos regresaron a esta ciudad Capital y si bien ninguna de las víctimas contó lo que habían vivido en ese momento, sí lo hicieron después en las denuncias que radicó cada una. Allí se determinó que los hechos se perpetraron el mismo día, lugar y en horarios consecutivos. Además, ambas víctimas describieron e identificaron al autor de los hechos.

Los ministros de la Sala Penal valoraron que “el Tribunal explicó adecuadamente por qué Carrizo fue el autor. Ha ponderado con perspectiva de género la prueba testimonial de la víctima, brindando argumentos alusivos a la percepción que tuvo cuando escuchó, en el juicio, los dichos de la denunciante. La decisión del tribunal de otorgar entidad acreditante a los dichos de la denunciante no muestra fisura alguna en tanto se dio en el fallo una justificación suficiente al respecto. En efecto, los jueces explicaron que el testimonio de la joven ha sido coherente y veraz, destacando los detalles brindados por aquella en cuanto a la modalidad comisiva del abuso sexual padecido, a la descripción del lugar en el que aconteció el hecho y a la circunstancia temporal en el que se desenvolvió”, detallaron.

La Sala Penal rechazó la hipótesis de duda que intenta sembrar la defensa. Se intentó asentar que la víctima no observó quién fue la persona que había ingresado a su habitación y la abusó sexualmente.

Segundo hecho

Con relación a la segunda acusación, los ministros destacaron que el Tribunal argumentó respecto al parejo derecho reconocido al querellante particular de formular la acusación aunque el representante fiscal no lo haga. No obstante, la Defensa intentó revertir esta sentencia pero este planteo tampoco prosperó.

“Los argumentos esgrimidos ante esta instancia resultan una repetición de aquellos que fueran deducidos en los alegatos, los que fueron fundadamente rechazados por el sentenciante, sin que la defensa se haga cargo de las conclusiones vertidas en esa oportunidad por el tribunal de juicio ni aporte nuevas consideraciones tendientes a rebatir dicho pronunciamiento”, se remarcó.

La Sala Penal indicó que la discusión gira en torno a la existencia o no del consentimiento de la víctima para mantener una relación sexual. Es decir, si fue consentida o no. “La prueba sobre el consentimiento o su ausencia en la mujer para que se constituya el delito contra la integridad sexual resulta central. En el caso, la divergencia entre las versiones de los protagonistas del hecho con relación al consentimiento de la víctima fue resuelta otorgando credibilidad a sus dichos, según los cuales, el acusado la accedió sin su consentimiento. La defensa no ha logrado ser exitosa en esta instancia en evidenciar que dicho razonamiento resultara caprichoso. Tampoco puede prosperar el argumento recursivo basado en sostener que la víctima trató de ocultar ese consentimiento, arrepintiéndose de lo sucedido y diciendo que pensó que era otra, cuando este último –argumenta la defensa- tiene una contextura física diferente a la de Carrizo. Los argumentos del recurrente carecen de fundamento suficiente debido a que el consentimiento válido para tener relaciones sexuales importa la aceptación libre, voluntaria e inequívoca para hacer algo, manifestada clara y categóricamente”, se consideró.

Sentencia

El Tribunal que condenó a Carrizo estuvo integrado por los jueces Jorge Palacios, Patricia Olmi y Marcelo Soria. “El bien jurídico tutelado ‘integridad sexual’ no es otra cosa que la libertad de las personas mayores 18 años, teniendo en cuenta que nadie puede introducirse en la esfera sexual ajena, sin la voluntad de la otra persona, con capacidad de consentir y menos aún en quien no lo puede hacer”, se fundamentó. “No hubo un acuerdo sexual expresado para mantener una relación sexual. El sexo no consensuado es un delito. Cualquier exigencia de elementos tales como violencia o resistencia para su configuración, implica recurrir a estereotipos de género o androcentrismo del derecho”, se advirtió.n

¿Dónde hacer la denuncia?

La violencia sexual es cualquier acto sexual, la tentativa de consumar un acto sexual u otro acto dirigido contra la sexualidad de una persona mediante coacción por otra persona.

Podés hacer la denuncia en la Unidad Judicial Especial de Violencia Familiar y de Género y en las Unidades Judiciales de Capital, Valle Viejo y Fray Mamerto Esquiú.

La sede de la Fiscalía General –sita en Roca 50- es otra posibilidad para asentar denuncias.

En el interior, en cualquier comisaría o Juzgados de Paz.

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