En el mismo día del asesinato de Norma Beatriz Tula (63), su hijo Marcelo Joaquín Tula (22) -el único imputado en el proceso judicial- habría mencionado dos versiones distintas de lo ocurrido ante las personas con las que tuvo contacto, y que luego se convirtieron en testigos en la causa.
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¿El diablo o la madre?: las dos versiones que habría dado Tula el día del crimen
Primero habría manifestado que peleó con el diablo y luego que había asesinado a su progenitora.
La declaración testimonial de uno de los testigos dejó a la vista esta cuestión. Se trata del hombre con el que Marcelo Joaquín se comunicó por mensajes de WhatsApp luego del crimen de Norma Beatriz.
De acuerdo con la declaración testimonial de ese testigo, el domingo 19 de julio de este año, a las 15.30 aproximadamente, el acusado le envió un mensaje consultándole si lo iría a buscar. A partir de ahí, se produjo un intercambio de mensajes entre ambos. El encartado le avisó que estaba en la Catedral Basílica de la Virgen del Valle, en pleno centro. En ese contexto, coordinaron para que el testigo lo busque en esa zona.
En los minutos posteriores, el testigo pasó por Marcelo Joaquín, quien estaba en cercanías a la Catedral Basílica. El testigo iba al mando de una camioneta. El sospechoso se sentó en el asiento del acompañante. Según lo que narró en su declaración, observó que Marcelo Joaquín estaba conmovido. “Cuando lo miro a la cara, lo veo en un estado de conmoción, los ojos los tenía con lágrimas, con ojeras muy marcadas, su mirada estaba como perdida y su rostro desencajado, asimismo observo que la ropa que vestía estaba manchada con sangre, es decir, tenía puesto una remera blanca, la cual estaba manchada con sangre a la altura del abdomen. El pantalón tenía como pintas de sangre en diferentes lugares”, explicó el testigo. Ante esa situación, le preguntó al imputado qué había pasado. “Me pelié con el diablo”, le respondió Marcelo Joaquín.
Tras esto, el testigo se fue a su casa, con el acusado. En la vivienda del testigo había un sobrino. Marcelo Joaquín se quedó con él, es decir, con el sobrino del testigo. En tanto, el testigo se fue a ver la final del Mundial de Fútbol entre Argentina y España. Marcelo Joaquín y el sobrino vieron el partido en sus celulares. Una vez que concluyó el partido, el testigo le dijo a su sobrino que se iba a tomar un café en una estación de servicio de Valle Viejo. Estando en la estación de servicio, la novia de su sobrino le avisó que Marcelo Joaquín estaba llorando. Luego, ella lo llamó y le manifestó: “‘Joaco’ le dijo (al sobrino) que había matado a su madre”.
Estas dos versiones que habría dado el imputado el mismo día en que sucedió el asesinato de su madre Norma Beatriz generaron dudas en los investigadores.
Hecho
Según la pesquisa, el asesinato de Norma Beatriz ocurrió el 19 de julio de este año, entre las 13 y 14.
Se produjo al momento en que Norma y su hijo se encontraban en el domicilio que compartían, ubicado en calle Carlos de la Vega, en barrio La Chacarita, en la ciudad Capital.
En el interior de la vivienda, se generó una discusión entre los dos.
Luego, hubo un forcejeo entre ambos, en una de las habitaciones de la casa, que funciona como depósito.
En esa habitación, el hijo redujo a Norma. Ella quedó tirada en el suelo.
Una vez que Norma estaba en el piso, Marcelo Joaquín le aplicó con un cuchillo tipo Tramontina unos 23 puntazos en la cara y los hombros, y otras 24 puñaladas en la zona del cuello, de acuerdo con la investigación.
Esto provocó la muerte de Norma.
El despliegue de violencia siguió.
Para la Fiscalía, luego el hombre le dio más puntazos al cuerpo de la madre.
Introdujo un caño metálico en la boca de ella, un palo de escoba en el recto y otro caño en la cabeza.
Tras el ataque salvaje, Marcelo Joaquín se lavó las manos en el baño, se sacó la campera que tenía puesta, la dejó colgada en una silla y se retiró de la vivienda.
Posteriormente, se dirigió a la Catedral Basílica, en pleno centro y desde allí le envió un mensaje por WhatsApp a un conocido para que lo busque.
Otro dato relevante es que, para la Fiscalía, Marcelo Joaquín tuvo claras intenciones de causar la muerte de su madre, pero “de una forma cruel y desalmada”.
Él está imputado por el delito de “homicidio doblemente calificado por el vínculo y por ensañamiento”.
Mientras avanza la investigación que está realizando la Fiscalía, el imputado se encuentra alojado en el Hospital San Juan Bautista (HSJB).