La Sala Penal de la Corte de Justicia de Catamarca confirmó por unanimidad la condena de seis años de prisión por un hecho de violencia sexual. En febrero de este año, la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Segunda Nominación, por mayoría, había declarado culpable a un hombre en el delito de “abuso sexual con acceso carnal”; el ultraje sucedió en el ámbito familiar, en 2018 en Tinogasta. Tras el rechazo del recurso de casación que había presentado el abogado Julián Nando Quintar, la defensa presentó un recurso extraordinario federal para llevar el caso ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
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Condenado por abuso sexual quiere llegar a la Corte Suprema de Justicia de la Nación
Recientemente, la Corte de Justicia catamarqueña confirmó el fallo de la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Segunda Nominación.
De acuerdo con información a la que pudo acceder El Ancasti, en un primer momento, al acusado se le habían reprochado dos hechos, ocurridos en 2018. Sin embargo, en el Juzgado de Control de Garantías de la Quinta Circunscripción Judicial, el primer hecho fue declarado prescripto. Sólo se envió a juicio el segundo hecho. Según la investigación, este abuso sucedió en julio de 2018, en un contexto intrafamiliar. El agresor ingresó a la habitación de la víctima y aprovechó que estaba durmiendo. El acusado hizo uso de la violencia para consumar el abuso. Si bien la denuncia se realizó 20 días después, la causa recién fue elevada a juicio en 2024. Durante seis años, el expediente estuvo en el Juzgado de Control de Garantías tinogasteño.
A finales de julio, por unanimidad, los ministros Fernanda Rosales Andreotti, Hernán Martel y Verónica Saldaño ratificaron la condena dictada por la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Segunda Nominación. Este tribunal, con los votos de los jueces Miguel Lozano Gilyam y Silvio Martoccia declaró culpable al acusado en el delito de “abuso sexual con acceso carnal” y se lo condenó a seis años de prisión. Sin embargo, el condenado mantiene la libertad hasta tanto el fallo quede firme.
La defensa había cuestionado la valoración de la prueba testimonial, la ausencia de evidencia bioquímica que acreditara el ultraje, y el monto de la pena. La Sala Penal rechazó cada planteo y destacó que la certeza de la condena se sostiene en el testimonio de la víctima, que calificó de "coherente" y "persistente en el tiempo", junto con los informes psicológicos y la declaración de la docente en quien la joven confió lo sucedido antes de denunciar.
Delito intramuros
El abuso sexual en la infancia (ASI) es una de las formas de violencia más devastadoras que pueden sufrir niños, niñas y adolescentes. Un dato crucial que los expertos siempre destacan es que la inmensa mayoría de estos abusos ocurren dentro del ámbito familiar. Los principales agresores suelen ser figuras cercanas como padres, abuelos, hermanos, tíos o primos.
Además de lastimar profundamente a las víctimas, el ASI destruye el núcleo familiar. En este contexto, el silencio se convierte en el peor enemigo. Los expertos advierten que la familia puede convertirse en un ambiente propicio para el maltrato y el abuso. Los agresores se aprovechan del miedo, la culpa y la manipulación para silenciar a sus víctimas y garantizar la impunidad de sus actos. Es por esto que algunos profesionales se refieren a la familia, en estos casos, como una verdadera "prisión".
Muchas víctimas de abuso intrafamiliar no reaccionan porque han llegado a normalizar estos ultrajes. Con el tiempo, este trauma se profundiza; se sienten cómplices, indefensos y humillados, temiendo además ser estigmatizados. La impunidad se alimenta del silencio de las víctimas, que callan por un estado de vulnerabilidad absoluta, cohibidas por el miedo y la culpa. Este silencio, por lo general, no es por un solo hecho, sino por una serie de agresiones que se agravan con el tiempo.
¿Qué hacer?
Ante la sospecha, duda o certeza de un posible abuso a un niño, niña o adolescente, se debe realizar la denuncia. Los ultrajes en la niñez son delitos de orden público.
La Línea 102 de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes es un canal para denunciar. El servicio funciona las 24 horas, los 365 días; es gratuito y anónimo. A través de esta Línea, se pueden realizar consultas y asesoramiento