martes 9 de abril de 2024
Abuso sexual eclesiástico, séptimo día de juicio

Caso Rasgido: declaró la víctima y reafirmó sus dichos anteriores durante varias horas

La audiencia fue interrumpida varias veces por su estado de shock y planteos de la defensa. Se extendió hasta las 17.30. También declararon sus padres y una cuñada. Hoy declararán un cura y dos mujeres.

El hombre que denunció al cura Renato Rasgido por hechos de abuso sexual cometidos cuando él era menor de edad, declaró ayer en una audiencia que se extendió por más de seis horas en la Cámara Penal 2 integrada por los jueces Miguel Ángel Lozano, Silvio Martoccia y Mauricio Navarro Foressi, siendo el Ministerio Público Fiscal representado por el fiscal Augusto Barros. En el juicio contra el sacerdote, imputado por “abuso sexual simple agravado en concurso ideal con corrupción de menores en grado de autor” y “abuso sexual con acceso carnal agravado en concurso ideal con corrupción de menores”, el damnificado declaró durante varias horas.

Fuentes judiciales informaron que antes de que pudiera brindar su testimonio, la querella representada por Silvia Barrientos presentó un planteo solicitando que Rasgido sea retirado de la sala. La defensa a cargo de Luciano Rojas se opuso y tras un cuarto intermedio los integrantes de la Cámara Penal 2 resolvieron que el cura sea retirado de la sala de audiencias.

El joven damnificado comenzó a declarar pero se quebró en llanto por lo que el Tribunal dispuso varios recesos. La víctima ya había declarado al menos en tres ocasiones durante la etapa de investigación, pero a pedido expreso de la querella y la fiscalía fue citado para declarar en el juicio.

El denunciante declaró hasta pasadas las 14. Tras un receso de una hora aproximadamente, declararon sus padres (su madre viajó desde Buenos Aires y su padre desde Andalgalá) y una cuñada. Un cuarto testigo, chofer de una ambulancia, que se había presentado en la Justicia fue liberado de la carga pública ya que las partes desistieron de sus dichos.

"Son cuatro los hechos que se juzgan y la declaración de mi asistido fue contundente y precisa, en tiempo y lugar. El qué, el cuándo y el dónde están intactos", remarcó la abogada Barrientos luego de las 17.30, cuando finalizó la séptima jornada del juicio.

Advirtió que próximamente se van a cumplir 11 años de que se produjeron los presuntos abusos y consideró que a pesar de que "la defensa se esmeró en todo momento de marcar contradicciones que no existieron y de entorpecer el proceso, la víctima pudo contar todo una vez más". Explicó que en varias oportunidades el damnificado -que estuvo asistido por la psicóloga Soledad Leiva de la Oficina de Asistencia a la Víctima de Delitos del Poder Judicial-, se quebró emocionalmente y rompió en llanto. "Fue tremendo porque terminó estando cuatro horas, una hora de testimonio y tres horas respondiendo preguntas, todo con interrupciones de la defensa", dijo la abogada. Comentó que el joven "hablaba muy pausado" y que "fue sin fisuras ni quiebres. También se le leyó partes de los testimonios brindados anteriormente (declaró en cámara Gesell y tres veces más) y ratificó sus dichos", agregó. Informó que posteriormente declararon su madre, su padre y una cuñada. "Su mamá viajaba a Buenos Aires después de la audiencia porque ya tenía el pasaje comprado. Ella me dijo, “primero estaba Dios y después el cura. ¡En mi vida iba yo a tenerlo a mi hijo para esto!". Y su papá estaba muy triste porque lo que pasó destruyó su familia", manifestó.

Retomando sus consideraciones para con la parte defensora, aseguró que "fue impiadosa" porque "hasta objetó al Tribunal que la madre de la víctima -que también es denunciante-, pueda ser testigo. Planteó los recursos y pidió fallos. Entonces los jueces debieron interrumpir el debate para decidir y luego dar sus fundamentos. Y me dieron la razón porque hasta el querellante puede ser testigo", detalló.

Hizo hincapié en que "la jornada fue entorpecida y obstaculizada sobre manera por la defensa que cuestionó todo. Lo cierto es que el relato de la víctima fue absolutamente creíble, con dolor a flor de piel. Nadie puede fingir lo que él manifestó", subrayó.

Sostuvo que desde que comenzó el juicio "no hubo un normal desarrollo del debate por las continuas interrupciones" y adelantó que para hoy está prevista la concurrencia de tres testigos, un sacerdote y dos mujeres.

La presentación de los demás testigos previstos -cerca de 37-, será reprogramada.

"Estoy tranquilo"

“Me voy a enfrentar con el diablo… Esperé 10 años pero estoy tranquilo. Me siento bien; soy una persona fuerte. Pasé por una lucha durante 10 años y estoy a menos de un mes, a días… Hoy me siento muy fuerte. Durante el juicio, lo voy a enfrentar desde el día uno, todos los días, hasta que se termine. Quiero estar frente a esa persona. Sé que en ese momento, voy a perder el miedo”, había comentado el denunciante a El Ancasti antes del juicio.n

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