sábado 4 de abril de 2026
LUCAS CARRIZO DIO SU VERSIÓN DEL CRIMEN DE LA OFRENDA A SAN LA MUERTE

“Me puse a 'jalar'... no era mi intención quitar la vida; íbamos a cometer un robo”

El joven confesó su participación en el hecho y pidió perdón. A la vez, su consumo problemático de drogas y aseguró que un amigo suyo también está involucrado.

Por Redacción El Ancasti

“Quiero pedir disculpas por todo lo sucedido. En verdad, no tuve intención de hacerlo, de quitarle la vida a la señora. Sé que hice un daño grande y sé que tengo que pagar por el daño que hice. No estuve solo, me hago responsable”, dijo Lucas Carrizo, en el inicio de su declaración. El joven, de 19 años, fue imputado por el delito de “homicidio doblemente calificado por alevosía y criminis causa”. En julio del año pasado, con más de 40 puñaladas, asesinó a Petrona Centeno (77), en la Villa de Pomán. 

El debate se desarrolla en la Cámara Penal de Primera Nominación. El Tribunal está integrado por los jueces Fernando Esteban, Carlos Moreno y Mauricio Navarro Foressi. El Ministerio Público Fiscal es representado por el fiscal subrogante Gustavo Bergesio –de la Cámara Penal de Segunda Nominacion-. En tanto que la defensa fue ejercida por el abogado del foro local Víctor García.

Esta tercera audiencia inició con la declaración del último testigo, el médico que realizó la autopsia. El profesional indicó que el cuerpo de la mujer  registraba “varias trayectorias” de las heridas cortopunzantes. A la vez, comentó que no podría afirmar si en el hecho participó una o más personas y, a su criterio, las heridas no son compatibles con un ritual. 

Luego, tras un breve cuarto intermedio, Carrizo comenzó a declarar. En gran medida, su testimonio coincidió con lo oportunamente declarado en la etapa de instrucción. La noche previa al crimen, que sucedió el 7 de julio del año pasado, había compartido un festejo de cumpleaños con amigos, había aspirado nafta y consumido alcohol. En ese festejo, Carrizo y un amigo suyo habían fumado marihuana. “Hay una casa para reventar. En la casa no hay nadie”, le habría dicho su amigo al acusado, según su versión.
Carrizo relató que, terminado el festejo, salió caminando con su amigo, hacia la casa marcada. “Iba tomando. Llevé una botella de vino. Estaba tomando, un rato antes había fumado (marihuana) y dos horas antes había ‘jalado”, detalló. Al llegar a la casa, intentó abrir la puerta, pero no pudo. Su amigo abrió abierto la puerta de una patada. 

Tras ingresar, la mujer estaba adentro, en su habitación. Carrizo indicó que Petrona reconoció a su amigo. “Por favor, no me hagas esto”, recordó el imputado que dijo la mujer al ver a su amigo, pero este le dio dos cachetadas. El acusado destacó que cada vez que la mujer decía el nombre de su amigo, éste se ponía nervioso. 

“Soy culpable, soy responsable. No sé qué me pasó. Apuñalé a la señora. No era mi intención quitar la vida. Íbamos a cometer un robo. Mi amigo se fue y me dejó  tirado. No puedo tener la conciencia tranquila. La idea era ir a robar. Me entregué solo. Mi amigo tuvo la idea. Quiero que los dos paguemos. Sé que debo pagar el daño que hice. Quiero que las cosas sean justas. Soy culpable; no me vengo a lavar las manos. Hice un daño grave. Hay noches que no duermo… Pido perdón a mi madre”, expresó.

Tras la declaración del joven, la audiencia pasó a un cuarto intermedio. El martes 31, a las 9, se reanuda el debate. En la ocasión, se prevé que las partes expongan sus alegatos. Posiblemente, se dé a conocer el veredicto. 
Tras la declaración del joven, la audiencia pasó a un cuarto intermedio. El martes 31, a las 9, se reanuda el debate. 

Expediente
El debate comenzó el 12 de agosto. En la primera audiencia, el joven acusado se abstuvo a declarar. El pasado viernes inició la ronda de testigos, entre ellos el hijo de la víctima, quien encontró el cuerpo de Petrona, y los amigos del imputado. En varios relatos se nombró a San La Muerte y al Gauchito Gil y se destacó el consumo de drogas. 

 

Adicción: “Cada vez consumo más”

Durante el debate, en más de una ocasión se puso en manifiesto el consumo problemático de Carrizo hacia algunas sustancias como la nafta, la marihuana y el alcohol. “Cada vez consumo más. Sigo consumiendo. No puedo dormir, pedí ayuda para dejar las drogas”, aseguró. 

Además, insistió en que en alguna oportunidad pidió ayuda para rehabilitarse y dejar el consumo de estas sustancias. “Pido que me ayuden a dejar la droga. No quiero perder lo poquito que me queda”, expresó. 

No es la primera vez que en el marco de un debate se hiciera referencia al consumo de sustancias en el Servicio Penitenciario Provincial. A finales de abril de 2019, en el ámbito del Tribunal Oral Federal (TOF) se había desarrollado un debate por “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravada por la participación de tres o más personas”. En aquella oportunidad, durante una de las audiencias, uno de los imputados se reconoció como consumidor de cannabis y había admitido que aún privado de la libertad fumaba marihuana en el Penal. “Fumo menos que antes”, dijo. 

 

Devociones populares

Aclaró que solo creía en "Gauchito" Gil

En el marco de su declaración, contó que “cuando hablaba de San La Muerte lo hacía drogado”. En esos momentos, si se encontraba con su amigo, él le hablaba de Dios.

Sin embargo, se reconoció creyente de “Gauchito” Gil. Tanto es así, que aseguró que lo tiene tatuado en el cuerpo.  
“Contó que rendía tributo a San La Muerte y a Gauchito Gil. Decía que si iba preso, se iba a matar. A San La Muerte le decía ‘El Bicho’, que le decía que me mate porque lo quería cambiar, que ‘El Bicho’ no lo dejaba tranquilo, que lo atormentaba; que si no mataba a alguien, se mataba él. Habló de San La Muerte, que su vida no tiene sentido, que si no mataba a alguien, se mataba él… Él hablaba mucho de la muerte”, recordaron los testigos, que se habían presentado la semana pasada, en la segunda audiencia de debate.

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