La pandemia de coronavirus y la cuarentena para prevenirla modificó en gran medida la rutina diaria de todas las personas. El personal policial no es la excepción. A través de la red social de Facebook, una persona uniformada compartió su experiencia y, al mismo tiempo, realizó un llamado a la reflexión. “Hoy, después de casi 180 días trabajando juntos hasta el cansancio, siento una gran preocupación. Preocupación por no tomar conciencia de la gravedad de la situación por la que estamos afrontando; preocupación por el simple hecho de ver personas por las calles sin usar un simple barbijo que hoy está al alcance de todos; preocupación por no tomar la distancia correspondiente, por romper el aislamiento obligatorio y juzgar a aquellos que dejan de lado familias, que dejamos de lado absolutamente todo”, inició el relato.
Luego, detalla cómo es el día a día. “No se imagina lo triste que es salir cuando nuestros hijos duermen, regresar y encontrarlos dormidos y si están despiertos tener que sacarse la ropa fuera de casa y bañarse para recién poder abrazarlos. Así se convirtió nuestras vidas”, aseguró.
A ello se suman el agotamiento mental, físico y la impotencia por acusaciones que el trabajo no se realiza como corresponde. “Aún así llegar a casa y saber que sumamos un pequeño granito de arena para el cuidado de toda una ciudad es algo más gratificante de lo que logré imaginar. Para aquellos que están al frente del campo de batalla, no se desanimen, no bajen los brazos. Cuando todo esto pase, porque seguro acabará, nos sentiremos muy felices por saber que ante el peor de los escenarios estuvimos presentes, cara a cara, en sentido literal, combatiendo este virus que a muchos nos alejó de nuestras familias”, expresó.
“Está al alcance de cada uno tomar conciencia, ser responsables. Valoren el agotador trabajo de aquellos que ya estamos cansados y sacamos esa fuerza que nos anima a seguir adelante confiando que pronto esto solo será un triste recuerdo”, concluyó.