en perjuicio de una distribuidora

Detienen a tres personas por estafas millonarias

Son empleados de la firma Fabián Fuenzalida e Hijos. Habrían desviado dinero y mercaderías por unos $20 millones.
sábado, 8 de agosto de 2020 · 01:03

ANDALGALÁ
Dos hombres y una mujer fueron detenidos el jueves en Andalgalá, acusados de formar parte de una banda que cometió estafas millonarias en perjuicio de una empresa dedicada a la comercialización de cigarrillos, bebidas y productos para kioscos y almacenes.

Según la información a la que pudo acceder El Ancasti, ocurrió aproximadamente a las 13 cuando efectivos de la Comisaría Departamental Andalgalá aprehendieron a una mujer de apellido Ramos (37) y a dos hombres de apellidos Palacios (45) y Flores (52). 

Todos contaban con pedido de detención emitido por la Fiscalía de Segunda Circunscripción Judicial, subrogada por Soledad Rodríguez, por el supuesto delito de “estafa en concurso real y de manera continua, en carácter de coautores”.
Los tres eran empleados de la empresa Fabián Fuenzalida e Hijos y habrían perpetrado varias estafas, que pudieron ser advertidas durante una pericia contable. La investigación realizada en forma particular por el empresario comenzó en julio del año pasado luego de detectar irregularidades en los controles de stock y distribución de productos. Se pudo precisar que durante los años 2015, 2016 y 2017 el sistema de control de la empresa había sido manipulado y que el perjuicio económico rondaría los $20.000.000. El hecho tomó estado público en exclusiva por este medio a principio de octubre de 2019, cuando el damnificado radicó la denuncia penal correspondiente. Fabián Felipe Fuenzalida -socio gerente de la firma-, informó que las estafas se iniciaron en el año 2013. Realizó controles exhaustivos en la facturación y el stock, y además pidió una pericia a los proveedores del software de la empresa.

Los analistas estudiaron la facturación establecieron que se habían emitido facturas con fechas y numeraciones adulteradas. Se dieron con que la mujer ahora detenida, quien tenía acceso exclusivo al sistema de facturación y al software de control, fraguaba facturas y remitos, y descontaba la mercadería de uno de los detenidos que trabajaba como vendedor.
A través de otra maniobra hacía que esa mercadería pudiera ser comercializada por ese vendedor, por mostrador y sin rendir cuenta, o sea, en negro, sin que queden registros de facturación, ingreso de dinero ni egreso de mercaderías.

Se pudo conocer que las maniobras incluían el desvío de mercaderías en distintas operaciones y habrían sido efectuadas en connivencia con el vendedor que cubría la ciudad de Belén y el encargado de las ventas en la ciudad de Tinogasta. Supuestamente un furgón que comercializaba los productos en Belén salió del depósito con 220 unidades de cigarrillos. Se le realizó una carga de 1.000 unidades más totalizando -antes de salir a vender-, 1.220 unidades. A la semana, cuando regresó, contaba con un stock de 420 unidades. Es decir que la venta tuvo que haber sido de al menos 800 unidades.

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