En distintos procedimientos realizados ayer, personal de Investigaciones secuestró elementos que habían sido sustraídos en arrebatos y se arrestó a personas.
Tras una denuncia penal radicada en la Unidad Judicial N° 8, por un joven de 28 años, quien manifestó que un hombre lo había agredido para luego sustraerle un teléfono celular Samsung Core 2, personal de la División Investigaciones conjuntamente con sumariantes del Precinto Judicial materializaron un registro domiciliario en un local comercial del barrio 11 de Mayo, propiedad de una familia de apellido Murer.
En el lugar, los policías lograron recuperar el aparato de comunicación sustraído, que quedó en calidad de secuestro, y por el hecho, un joven de 29 años, de apellido Ibáñez, quedó arrestado y fue alojado en la Seccional, a disposición de la Justicia interviniente.
Asimismo, el lunes a las 20.30, por requerimiento del Comando Radioeléctrico, efectivos de la Comisaría Séptima se hicieron presentes en la calle Olmos de Aguilera, en inmediaciones del Hogar Escuela, donde se entrevistaron con una mujer que manifestó que desconocidos a bordo de un automóvil Ford Fiesta blanco le habían sustraído, mediante la modalidad delictiva arrebato, un teléfono celular Alcatel 01 negro, por lo que se la invitó a denunciar el hecho en el Precinto Judicial N° 7.
De acuerdo con las características brindadas, el personal policial interviniente realizó recorridos por la zona y en la intersección de las calles Luis Georgi y Jorge “Negro” Herrera procedió a la aprehensión de un joven y de un hombre de apellidos Bordón (29) y Guzmán (34), quienes serían los presuntos autores del hecho, como así también al secuestro del rodado en el que circulaban.
Finalmente, los aprehendidos quedaron alojados en la dependencia policial a disposición de la Fiscalía de Instrucción en turno, desde donde se impartieron las medidas a seguir.




