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Declaró el imputado

Crimen de Fabián Gutiérrez: "Lo seduje para robarle, no lo maté"

16 de julio de 2020 - 11:55 Por Redacción El Ancasti

En el marco de la causa que investiga la muerte de Fabián Gutiérrez en la localidad santacruceña de El Calafate, uno de los imputados, Facundo Zaeta declaró ante el juez Carlos Narvarte, y admitió que "sedujo a la víctima para robarle" junto a su amigo Facundo Gómez.

Tal como lo anticipó La Opinión Austral, Zaeta declaró ante Narvarte y lo hizo bajo el asesoramiento de sus abogados, el Dr. Carlos Telleldín y el Dr. Carlos Muriete, quien lo acompañó en su presentación ante las autoridades. 

Es el único que restaba “sentarse ante el juez”, ya que su hermano, Agustín, ya había declarado desligándose del asesinato, admitiendo sí que colaboró con él para ocultar elementos incriminatorios. 

En tanto, Facundo Gómez dijo “no tuve nada que ver”, y no aceptó preguntas. Pedro Monzón, otro de los imputados, fue el primero en hablar y “quebrarse” señalando dónde estaba el cuerpo de Gutiérrez, y los objetos utilizados para golpearlo y limpiar la escena del crimen. Además, dijo que Zaeta fue quien “ultimó” a la víctima, en el robo que se les fue de las manos.

Volviendo a la declaraciónde Zaeta, el joven admitió que "sedujo a Gutiérrez para robarle con Facundo Gómez, aunque luego se desligó del homicidio y apuntó a su amigo". Lo planificaron por varias semanas.

Su declaración
Al sentarse ante el juez primero dijo que tuvo “mucho miedo” y empezó hablando de su relación con Gómez, a quien conoce hace años.

Luego, contó que con Gutiérrez se contactó hace cuatro meses. “Él me contacta por WhatsApp con intenciones sexuales” dijo ante el juez, señalando que al ex secretario le “gustaban los ‘jovencitos’”.

Dijo que le siguió la corriente y se escribieron mucho tiempo por Telegram, por donde hablaron de sus gustos sexuales y Facundo le pasaba fotografías, comúnmente denominadas “nudes”. Sobre el crimen, admitió planificación para un robo, pero dijo luego que nunca pensó que Fabián terminaría muerto. 

Relató que con Facundo Gómez se reunió hace dos meses en su cabaña donde cultivaba marihuana (y donde también se halló el cuerpo del ex secretario presidencial) y comenzaron a hablar de Fabián Gutiérrez.

"Facundo está hace bastante en el mundo de la venta de marihuana y se junta con gente pesada de Calafate”, advirtió, señalando que su amigo lo cargó diciendo que “estaba de novio con un millonario”, y que ese mismo día le comentó que en sus negocios, “se había asociado con una persona muy importante, que no podía nombrar”.

Días más tarde, volvieron a reunirse y Gómez le habría dicho “tengo un negocio para vos”. “Si lo hacía, podía darme muchísima plata”, dijo Facundo ante el juez, al agregar que su amigo era un tanto manipulador y que no está acostumbrado a un “NO”.

Ese día, sostuvo que se gestó el robo. Según su declaración, Gómez le dijo que debía seducir
a Gutiérrez “para concretar un encuentro sexual, luego reducirlo y taparle los ojos para robarle”.

“Él (por Gómez) me dijo que si quería ser como él (tener plata) tenía que entrar en un negocio con él”, dijo, y que de colaborar, nadie le iba a hacer nada, pero que de no colaborar “podía tener problemas”.

En su relato, marca que Gómez le dijo que Gutiérrez tenía mucha plata en efectivo y que él no
haría nada para recuperarla tras el robo, “que Fabián se tenía que hacer el bol... porque la tenía en negro, de la corrupción, no podía denunciar porque le traería más quilombos y no podía justificar lo que le robáramos”.

Admitió que pensó la propuestas unos días hasta darle el sí a su amigo. La seducción fue
de dos meses, “enviando fotos de alto contenido sexual y todo tipo de comentarios para lograr su atención”, y que cuando hablaban, Gómez le decía “qué decirle”.

Un día antes de reunirse con Fabián, relató que Gómez le habló de Monzón. “Éramos sus peones”, dijo, remarcando que este tercer partícipe hacía judo y era “de su extrema confianza”, por lo que debía también estar con ellos.

Marcó que fue todo un plan de Gómez y que cuando el ex secretario lo pasó a buscar el jueves 2 de julio y fueron a su casa en Perkic 124, “inmediatamente en el interior, le pegué dos golpes en la mandíbula, porque practico boxeo, y lo desmayé”.

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