En la tercera audiencia que tiene a Mario Ibáñez en el banquillo de los acusados de la Cámara Penal de Primera Nominación, su situación se vio un poco más complicada. El hombre había llegado a esta instancia para responder por dos hechos de “lesiones graves”. Sin embargo, ayer el fiscal Federico Maturano solicitó ampliar la acusación para el primer hecho y agregar el agravante “por mediar violencia de género”.
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Agravan imputación “por mediar violencia de género”
Si bien el abogado defensor Roberto Mazzucco se opuso al planteo, al considerar que no había fundamentos, el juez de Carlos Moreno hizo lugar al pedido del Ministerio Público Fiscal. Por ello, con la ampliación de la calificación, Ibáñez debió ser indagado nuevamente. El acusado decidió declarar, pero no se sometió a un interrogatorio.
“Jamás tuve una relación ni hablé con ella. Me quieren ensuciar. El maltrato físico y mental lo sufrimos nosotros, por ellas. Nunca estuve en la casa. ¿Cómo les puedo hacer tantas cosas si nunca estuve? Me duele que personas mayores me quieran ensuciar a mí. No soy una mala persona”, aseguró.
Luego, la defensa solicitó un informe socio-ambiental. Si bien el fiscal no se opuso al planteo, Ariel Díaz Sosa, abogado de la querella, sí se opuso. El abogado indicó que en el expediente sí había un informe y consideró que se trató de una maniobra para dilatar el proceso. Tras el nuevo planteo, el magistrado decidió no hacer lugar.
La audiencia pasó a un cuarto intermedio y se reanudará este viernes. En esta jornada, se prevé que las partes planteen sus alegatos. Posiblemente, se dé a conocer el veredicto.
Expediente
En octubre de 2016, Irma Irene y Eleodora fueron agredidas a machetazos por su sobrino Mario, en Los Molles, departamento Santa Rosa. Por esta agresión, el joven se ganó el apodo de “Machetero de Los Molles”. En un primer momento, fue imputado por “homicidio en grado de tentativa agravado por femicidio” pero luego quedó en “lesiones graves”, a secas, sin agravante.
Para octubre de 2017, se había fijado la audiencia de debate en la Cámara Penal de Primera Nominación. Se iba a realizar de manera unipersonal, presidido por el juez Carlos Roselló. Sin embargo, el joven Ibáñez ofreció $700 para acogerse al beneficio de la suspensión del juicio a prueba, más conocido como probation. Se concedió este pedido y ambas mujeres decidieron casar el fallo. Su abogado Díaz Sosa presentó la casación en la Corte de Justicia y solicitó que se revoque la probation. Por unanimidad, los ministros de la Corte de Justicia hicieron lugar al recurso de casación, revocaron la resolución impugnada y ordenaron la realizaron del debate, en la misma Cámara Penal.
El debate se había iniciado en marzo pero, debido las medidas tomadas en todos los ámbitos para evitar la propagación de la pandemia de COVID-19, se debió suspender. Finalmente, se reinició la semana pasada.
En la primera audiencia, Eleodora dio su versión. Recordó que vio a su sobrino con el machete, quien cruzó el alambrado y le dio “un garrotazo” a su hermana. Según precisó, en ese paraje, en medio del monte, ella, su hermana y su sobrino son vecinos. Se acercó donde estaba su hermana y la vio llena de sangre por la pelea con su sobrino. De repente, él comenzó a agredirla. “Parece que me quería hacer una rosca en el cuello. Me defendía como podía. Me temblaban las piernas. Me asusté… ‘Acá me mata’, pensé. No sé de dónde saqué fuerzas y lo empujé. Él cayó al lado de mi hermana. Agarró el machete, cerré los ojos y puse el látigo (que tenía en sus manos)”, detalló.
A su turno, Irma Irene contó que aquella tarde, su sobrino comenzó “a gritar cosas de borracho. Yo pensé ‘le habla a las ovejas’. Luego se acercó y me dijo que me iba a matar. Me pegó un hachazo. Tengo tres (marcas de) hachazos. Me hizo atacar con cuatro perros”, aseguró.
Cambios de calificación
En octubre de 2016, Roberto Mazzucco fue el primer fiscal de la causa. Imputó a Mario Ibáñez por el delito de “homicidio en grado de tentativa agravado por femicidio”.
Un año después, la causa llegó a debate, pero el acusado solamente estaba imputado por dos hechos de “lesiones graves”, sin ningún agravante.
Ayer se agravó la imputación por la agresión a Irma Irene, debe responder por el delito de “lesiones graves por mediar violencia de género”.