Hace casi tres meses, Mario Ibáñez ocupó el banquillo de los acusados de la Cámara Penal de Primera Nominación para responder por los delitos de “lesiones graves calificadas por violencia de género” y “lesiones graves en concurso real”. En un primer momento, fue imputado por el delito de “homicidio en grado de tentativa agravado por femicidio”. En octubre de 2017 había agredido a sus tías Irma Irene y Eleodora Ibáñez con un machete y por este violento suceso fue conocido como “El Machetero de Los Molle”.
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“Quería matarme… si mis fuerzas me dejaban, me mataba”
Sin embargo, debido a la entrada en vigencia del aislamiento social, preventivo y obligatorio para prevenir la propagación del COVID-19 y al receso judicial extraordinario, el debate fue suspendido. Ayer, en el mismo Tribunal, reinició el debate presidido por el juez Carlos Moreno. El Ministerio Público Fiscal fue representado por el fiscal Federico Maturano, quien estuvo acompañado por el abogado de la querella Ariel Díaz Sosa. Como sucedió en marzo, se adelantó que podría haber un cambio de calificación, según cómo se desarrolle el debate. La defensa es ejercida por Roberto Mazzucco y Antonio Acuña.
“¿Tiene antecedentes?”, le preguntó el magistrado; el acusado respondió “jamás tuve problemas con nadie”. Sin embargo, optó por el silencio. No declaró sobre los hechos que se le endilgaron. Por lectura, se incorporó la declaración que efectuó en la etapa de instrucción. En aquella oportunidad había reconocido que “para defenderme”, le apliqué un golpe de puño a mi tía.
Luego, fue el turno de Eleodora Ibáñez, una de las denunciantes. El juez Moreno le pidió perdón por la suspensión del primer debate, en el marco del receso judicial extraordinario, y le pidió que volviera a contar lo que sucedió aquel día. La mujer recordó que vio a su sobrino con el machete, quien cruzó el alambrado y le dio “un garrotazo” a su hermana.
Recordó que cerca del alambrado vio tirada a su hermana. “Pensé ‘está muerta’ y un perro la mordía”. Se acercó, la vio llena de sangre por la pelea con su sobrino. De repente, él comenzó a agredirla. “Parece que me quería hacer una rosca en el cuello. Me defendía como podía. Me temblaban las piernas. Me asusté… ‘Acá me mata’, pensé. No sé de dónde saqué fuerzas y lo empujé. Él cayó al lado de mi hermana. Agarró el machete, cerré los ojos y puse el látigo (que tenía en sus manos)”, detalló.
Tras la golpiza, de acuerdo con su relato, se arrastró hasta el alambrado e intentó levantarse. “A este chico le cambié los pañales; le di la mamadera. Algo le pasa. Se crió en mi casa. Creo que si hubiese sido hombre, no hubiera dejado que me pisotee. Sentí miedo de morir; quería matarme. Si mis fuerzas me dejaban, me mataba. Si mi hija no nos auxiliaba, me moría desangrada. Él dejó a mi hermana porque yo le pegué; pensó que estaba muerta. A mí me dejó de pegar porque intervino mi hija”, expresó.
Tras su declaración, se pasó a un cuarto intermedio. Hoy, se reanuda y se prevé que Irma Irene declare.