Para el fiscal Gustavo Bergesio, la reyerta fatal del Virgen Niña fue otro lamentable hecho de “justicia por mano propia”, que se convirtió en un “caso paradigmático”. La tragedia sucedió la noche del 16 de junio de 2018, en una vivienda de este populoso barrio de la zona Sur de la Capital, Braian Ignacio “Nacho” Luján y Olivera habrían tenido un fuerte cruce de palabras. Luego, pelearon. Luján se fue corriendo a buscar a sus amigos y acompañado por Luis Américo Garribia (17) y Nicolás Garribia (21), ingresaron a la casa de Olivera, quien se encontraba con su pareja Argañaraz y un amigo, Chanampa. Como saldo fatal, Luis Américo Garribia falleció, tras una puñalada. Su hermano Nicolás falleció al mes siguiente, como consecuencia de una leucemia. Por este hecho, Olivera fue imputado por los delitos de “lesiones graves”, “lesiones leves”, “homicidio agravado por alevosía” y “homicidio simple en grado de tentativa”; dada la imputación, se encuentra con prisión preventiva en el Servicio Penitenciario Provincial. Chanampa fue imputado por los delitos de “lesiones graves” y “lesiones leves” y Argañaraz fue acusada por “lesiones leves” y “homicidio simple en grado de tentativa”. El debate inició la semana pasada, en la Cámara Penal de Segunda Nominación y el Tribunal está integrado por los jueces Luis Guillamondegui, Fabricio Gershani Quesada y Rodrigo Morabito.
El representante del Ministerio Público Fiscal indicó que Luján habría intentado cometer un hurto en la casa de Olivera. “La pena fue un golpe en la nariz y se aplicó de manera inmediata. No deja de ser un delito. Lo lastimaron voluntariamente; consideraron aplicar un correctivo”, indicó. Como consecuencia, Luján busca “limpiar su honor” y para ello, llama a sus amigos “para devolver el favor”. Al menos dos personas lo acompañaron: los hermanos Garribia. “Deciden ir a cobrársela” e ingresan a la casa de Olivera. ¿Tenía derecho Luján a pedir venganza? Tenía motivos, pero no derechos para entrar. Se podría decir que los acusados tenían derecho a defenderse”, consideró.
Bergesio advirtió que no estaban dadas las circunstancias para la alevosía. Por ello, cambió la imputación a “homicidio simple”, pero mantuvo las tres acusaciones y pidió una pena de 13 años. Para Chanampa, también mantuvo la acusación y pidió un castigo de tres años.
A su turno, el abogado de la querella, Gustavo Rentín Villegas, en representación de Luján, sostuvo que aquella noche “la muerte fue esquiva con ‘Nacho’. En parte, compartió la acusación con el Ministerio Público Fiscal, pero pidió para Chanampa, la pena de ocho años de prisión por “homicidio simple en grado de tentativa” y su inmediata detención.
Defensa A su turno, alegaron los defensores. Orlando del Señor Barrientos, en representación de Olivera, se opuso al planteo del fiscal. Indicó que hubo una pelea entre su defendido y Luján, por lo que a su criterio hubo una defensa privilegiada, por lo que pidió la absolución. “Fue un grupo e ingresaron. Hicieron violación de domicilio. La pelea se dio adentro. ¿Qué hubiera pasado si se hubiesen quedado quietos? ¿Cómo actuar ante el ataque armado?”, cuestionó.
Luis Marcos Gandini, en representación de Chanampa también pidió la absolución para su cliente. “Luján busca una venganza institucional. Chanampa se defendió de un ataque ilegítimo. No pensaron que iban a volver, por eso dejaron sola a Gabriela”, indicó.
Tras los alegatos, la audiencia pasó a un cuarto intermedio hasta mañana. Los acusados podrán expresar una última palabra luego los magistrados deliberarán y darán a conocer el veredicto. n