A una semana de abierto el debate por la reyerta fatal del Virgen Niña, para hoy se tiene previsto que las partes expongan sus alegatos. Claudio Mauricio Olivera, Hernán Ulises Chanampa y Gabriela Soledad Argañaraz ocupan el banquillo de los acusados.
Alrededor de las 22, del 16 de junio de 2018, en una vivienda del barrio Virgen Niña, en la zona Sur de la Capital, Braian Ignacio “Nacho” Luján y Olivera habrían tenido un fuerte cruce de palabras. Luego, pelearon. Luján se fue corriendo a buscar a sus amigos y acompañado por Luis Américo Garribia (17) y Nicolás Garribia (21), ingresaron a la casa de Olivera, quien se encontraba con su pareja Argañaraz y un amigo, Chanampa. Como saldo fatal, Luis Américo Garribia falleció, tras una puñalada. Su hermano Nicolás falleció al mes siguiente, como consecuencia de una leucemia.
Por este hecho, Olivera fue imputado por los delitos de “lesiones graves”, “lesiones leves”, “homicidio agravado por alevosía” y “homicidio simple en grado de tentativa”; dada la imputación, se encuentra con prisión preventiva en el Servicio Penitenciario Provincial. Chanampa fue imputado por los delitos de “lesiones graves” y “lesiones leves” y Argañaraz fue acusada por “lesiones leves” y “homicidio simple en grado de tentativa”.
El debate se desarrolla en la Cámara Penal de Segunda Nominación. El Tribunal está integrado por los jueces Luis Guillamondegui, Fabricio Gershani Quesada y Rodrigo Morabito. El Ministerio Público Fiscal es representado por el fiscal de Cámara Gustavo Bergesio, quien está acompañado por el abogado de la querella Gustavo Rentín Villegas, en representación de Luján. En tanto que la defensa de Olivera es ejercida por Orlando del Señor Barrientos; Luis Marcos Gandini defiende a Chanampa y Roberto Mazzucco asiste a Argañaraz.
Dado que Olivera se encuentra alojado en el Servicio Penitenciario de Capayán, con prisión preventiva, participa de la audiencia de manera virtual, a través de videoconferencia. En tanto que Chanampa y Argañaraz llegaron al debate en libertad. “Nunca imaginé que ingresarían de la manera que lo hicieron”, contó Olivera, en la primera jornada. A su turno, declaró Chanampa.
“Vemos que ingresa un muchacho y comienzan a pelear. Por reflejo, agarré una silla para defenderme. Le gritamos a Soledad que llamara a la Policía. Estuvimos con miedo”, aseguró.
Argañaraz declaró que “de los nervios no podía llamar a la Policía. Estaban forcejeando. Había gente que quería entrar. No había luz. Sentía que me gritaban ‘llamá a la Policía… nos van a matar’”.
Testimonios
Durante cuatro jornadas, se presentaron 12 testigos
“Ingresaron por la fuerza Cerca de 10 personas fueron a la casa de Olivera. Desde adentro no los dejaban entrar”, describió un joven.
“Cuando llegan a la casa de Olivera, el muchacho que fue a buscar a mi hijo –Luján-, se mete. Luján entró y Luis Américo quedó en la puerta. Por detrás iba Nicolás. Para mí, tienen la culpa todos… tanto Luján, como Chanampa, la mujer y Olivera. No digo que todos tienen la misma culpa, pero todos la tienen…”, consideró Luis Américo Garribia (padre).
“Según testimonios (de la investigación), ingresaron tres personas. Los moradores tuvieron el instinto natural de defenderse. Si me encuentro en mi morada, obviamente voy a tomar una actitud defensiva. Creo que ellos (los moradores) habían pensado que como ya le habían pegado, no iba a regresar… Eran (los moradores) recién llegado al barrio y no conocían a los vecinos”, declaró un policía que estuvo en el lugar del hecho.