Un matrimonio fue sorprendido cuando recorría la autopista del Buen Ayre, a la altura de Ituzaingó, sin el permiso necesario para circular en medio del aislamiento social, preventivo y obligatorio dispuesto por el Gobierno nacional para combatir el brote de COVID-19. Pero la sorpresa de los policías a cargo del operativo fue mayor cuando abrieron el baúl y descubrieron escondidos a los hijos adolescentes de la pareja.
El hecho ocurrió a la altura del kilómetro 21,5 de la autopista del Buen Ayre, cuando en un control, personal de la policía bonaerense hizo detener al conductor de un VW Suran gris.
El conductor, de 35 años, iba acompañado por su esposa, de 32. Dijo que se dirigían a San Miguel para visitar a su padre. Según fuentes policiales, presentó un permiso de una actividad laboral que aún no fue habilitada por el Gobierno.
"El conductor del vehículo estaba muy nervioso y se negaba a abrir el baúl", dijo una fuente policial. Finalmente, cuando los uniformados abrieron la parte trasera del vehículo descubrieron que allí estaban, escondidos, los hijos de la pareja, dos chicos de 12 y 13 años.
La pareja quedó a disposición del Juzgado Federal de Morón en turno. Las autoridades judiciales, después de que la policía certificara las identidades y el domicilio, notificaron a la pareja que tenían la obligación de regresar a su domicilio, situado en la ciudad de Buenos Aires.
El caso no es un hecho aislado. En lo que va de la cuarentena son varias las personas que fueron sorprendidas infringiendo la ley.
A principios de mayo, un hombre de 43 años fue detenido durante un control policial en las afueras de la ciudad de Mar del Plata, donde se comprobó que circulaba sin permiso en el marco del aislamiento social, preventivo y obligatorio y que llevaba a su hija escondida en el baúl de su automóvil.
El conductor fue interceptado cuando conducía por el kilómetro 502 de ruta 11, hacia la localidad vecina de Santa Clara del Mar. En la requisa posterior del vehículo, además de encontrar a la hija, se hallaron envoltorios con cocaína.
Desde el 20 de marzo, cuando se estableció el aislamiento obligatorio, hasta principios de mayo, solo la Policía de la Ciudad ya detuvo 1.165 personas por violar la cuarentena; otras 16.144 fueron demoradas, notificadas o trasladadas al domicilio y se secuestraron 266 vehículos en los 394 puestos de control desplegados en el territorio porteño. Además se aplicaron más de 240 multas por no uso de tapabocas, obligatorio en el espacio público, sumándose a la obligatoriedad establecida el 15 de abril de utilizarlo dentro de comercios, dependencias de atención al público y medios de transporte.