La Cámara Federal de Casación Penal avaló ayer el sistema de comunicación por videoconferencia entre presos y sus familiares mientras dure el aislamiento social obligatorio por el coronavirus, al confirmar el rechazo al ingreso de teléfonos celulares en la cárcel de Ezeiza, dependiente de Servicio Penitenciario Federal. La decisión fue tomada por los jueces de la Sala I del máximo tribunal penal federal del país, Ana María Figueroa, Daniel Petrone y Diego Barroetaveña, quienes rechazaron por “inadmisible” una apelación presentada contra un fallo que rechazó un habeas corpus presentado por los detenidos.
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Los presos no podrán usar celulares
En el amparo, los detenidos plantearon que la prohibición de ingreso de teléfonos celulares para comunicarse con “sus familiares y allegados” hasta que cesen las restricciones a las visitas agravó sus condiciones de detención ante la pandemia de COVID-19. El planteo fue rechazado en la Justicia federal de primera instancia de Lomas de Zamora –jurisdicción de la cárcel de Ezeiza– y en la Cámara Federal de La Plata, ante lo cual el defensor público oficial, Pablo Ordoñez, y el cotitular de la Comisión de Cárceles de la Defensoría General de la Nación, Agustín Carrique, apelaron en Casación. Ante este tribunal también se presentó –en este caso como amicus curiae– el titular de la Dirección Legal y Contencioso Penal de la Procuración Penitenciaria de la Nación, Carlos Juan Acosta, para respaldar el pedido de ingreso de celulares.
En las tres instancias judiciales se determinó que la solución implementada a través del "Protocolo de Vinculación Familiar y Social a través de las videoconferencias" puesto en marcha por el Servicio Penitenciario Federal resulta "la que mejor se adapta a las circunstancias" y es "oportuna y razonable para afrontar la situación excepcional de pandemia" con respeto a "los derechos invocados".
Las videoconferencias se realizan vía Skype en salas que ya existían y en las áreas de visita y aulas acondicionadas. Además, según informes que recibió la Justicia, el 7 de abril el Ministerio de Justicia entregó a través del Servicio Penitenciario Federal computadoras personales marca Bangho para poner en marcha las videoconferencias. La cárcel de Ezeiza, que –según cifras del SPF– tiene un total de 2.395 internos, cuenta con 16 salas de videoconferencia.