Leandro David Maza, de 31 años, un mecánico oriundo de Mar del Plata, había viajado con su pareja y su padre a Las Vegas y a California. Pero por el avance del coronavirus terminaron varados en Estados Unidos cuando intentaban regresar. En ese contexto, Maza fue asesinado a puñaladas el jueves pasado, en Los Ángeles, en un confuso episodio frente a la casa de unos amigos donde se hospedaban en la avenida Linden, en una zona residencial de Long Beach.
En medio de la pandemia global, la familia intenta regresar al país y repatriar el cuerpo de Leandro para poder despedirlo entre los suyos. Aunque, según informaron de Cancillería, como fue víctima de un crimen aún esperan los resultados de la autopsia y que la Justicia norteamericana comience la investigación para esclarecer el hecho. Mientras tanto, su hermana, Vanina, habló con Infobae y expresó algunas críticas a las autoridades locales, al tiempo que reclamó: "Queremos traer el cuerpo sí o sí, como sea. Doce horas pasó muerto en el hospital sin que nadie supiera nada", comenzó el relato Vanina. Leandro partió en diciembre hacia los Estados Unidos junto a su padre, Héctor, y su pareja, Dana. El plan era viajar a través de California y Las Vegas. Un viaje familiar con un objetivo romántico. Leandro le iba a proponer matrimonio a Dana en Las Vegas. Y así pasó: lo hizo frente a la fuente de un hotel: Héctor filmó el momento.
El jueves pasado, ya asentados en Los Ángeles, Leandro y Dana se encontraban en la casa de un amigo de ellos, en una zona residencial de Long Beach, donde se hospedaban. Allí, se desencadenó un hecho de violencia de género. “Mientras estaban cenado, el amigo de Leandro subió al cuarto de su hermana porque sabía que estaba este tipo con ella, con el que ya habían tenido problemas. En eso, bajaron peleándose. El chico (que estaba en el cuarto) agarró un cuchillo y el amigo de Leandro un palo. Salen afuera a pelearse y mi hermano salió a la puerta. Lo que menos quería era pelearse”, contó. Y siguió: “Mi hermano estaba parado en la puerta, mirando. El asesino se logra escapar e intentó ir hacia la casa, donde estaba Leandro. Al momento en que va entrar lo apuñala, mi hermano cae al piso y lo quería seguir apuñalando. En eso, el chico que estaba con el palo, le pegó y lo tiró”.
Inmediatamente llegó la policía. Los agentes detuvieron a Edson Rufino, un joven de 19 años. “Después de que lo asesinaron, una ambulancia se llevó a mi hermano. A Dana y mi papá le habían dicho que vayan a la comisaría a declarar. Ellos llegaron, y también declararon y mientras esperaban, los agentes le decían que Leandro estaba ahí declarando. Dana se empezó a preocupar, porque notaba que mi hermano no estaba. Hasta que después de tanto insistir le confesaron que en realidad estaba en el hospital pero ya estaba sin vida”, relató.
"Mi hermano nunca tuvo contacto con el asesino y lo apuñaló porque estaba loco, se le cruzó y lo mató Lo que nosotros pedimos ahora es que Cancillería se comunique con mi papá para que sea todo más ligero porque, las autoridades se manejaron muy mal”, aseguró la hermana de la víctima: “Mi papá y Dana todavía no pudieron ni reconocer el cuerpo”, dijo. n