Con pocas horas de diferencia se registraron dos femicidios en Tucumán y en Buenos Aires.
Con pocas horas de diferencia se registraron dos femicidios en Tucumán y en Buenos Aires.
En la provincia del Norte una mujer (22) fue asesinada el viernes a las mañana a puñaladas en la puerta de su casa, en la ciudad Capital, por el padre de sus hijas menores, quien luego fue detenido por el femicidio, informaron fuentes del Ministerio Público Fiscal de la provincia.
La joven fue identificada como María Alejandra Sarmiento (22), quien se convirtió en la quinta víctima de femicidio en la provincia en lo que va del año. Según los investigadores judiciales, todo comenzó cuando Edmundo Martínez (55), padre de las hijas menores de Sarmiento, se presentó en la casa de su exmujer, en el asentamiento Sánchez de Villa Mariano Moreno. La mujer había salido de la modesta vivienda para comprar alimentos y fue sorprendida por el asesino, quien comenzó a atacarla con un cuchillo en distintas partes del cuerpo.
Mientras la atacaba, la hermana de la víctima intervino para evitar que la matara, pero fue herida también con cortes en las manos y en los brazos. Sarmiento cayó malherida en la vereda y murió antes de que pudiera ser asistida por los médicos que fueron llamados por los vecinos del barrio.
Los vecinos y un policía que reside en la zona redujeron al agresor y lo trasladaron hasta la sede policial más cercana, donde quedó detenido y en las próximas horas declarará en la Fiscalía de Homicidios II, a cargo de Adriana Giannoni.
Los pesquisas determinaron que hubo denuncias previas de la mujer contra su expareja por otros episodios de violencia de género y que el hombre debía cumplir medidas de restricción impuestas por la Justicia, pero las violó para concretar su ataque. Con el crimen de Sarmiento, ya suman cinco los femicidios ocurridos este año en Tucumán, casi la mitad del total (15 casos) registrados durante todo el año pasado, lo que refleja un incremento importante.
En Buenos Aires, un hombre (61) asesinó ayer de un escopetazo en la cabeza a su pareja, de 40, y luego se quitó la vida con la misma arma en una finca rural situada cerca de la localidad bonaerense de Ayacucho.
Los cuerpos fueron hallados alrededor de las 7 en una chacra situada cerca de ese distrito ubicado a 350 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires.
La hija de la mujer, de 18 años se topó en la casa con el cadáver de su madre y a unos 300 metros del inmueble, en el interior de un granero, el del femicida, informaron fuentes policiales y judiciales.
La mujer era enfermera y fue identificada como Estella Fiorentín. Presentaba un disparo en la frente y tenía una almohada apoyada en la cabeza, en tanto que el esposo, que se llamaba Juan Alberto Urtizbiría, también se disparó en el cráneo.
Las sospechas apuntan a que el asesino utilizó la almohada para atenuar el disparo, razón por la cual la hija de la víctima, a pesar de haber dormido en una habitación contigua, no lo habría escuchado. El hecho comenzó a ser investigado por el fiscal Diego Torres, del Departamento Judicial de Dolores.