La pandemia de la violencia contra la mujer pareciera que se terminó de visibilizar en el contexto de aislamiento social, preventivo y obligatorio para evitar la propagación del COVID-19. En el departamento Tinogasta, en esta última semana, los casos se incrementaron considerablemente.
Fuentes consultadas por El Ancasti informaron que en los últimos días se registraron tres hechos de violencia contra la mujer. Al mismo tiempo, se advirtió que se trata de un incremento considerable, teniéndose en cuenta que previo a la cuarentena solía registrarse un caso –o dos como mucho- por semana. Según se precisó, el fiscal de la Quinta Circunscripción Judicial, Luis Jorge Barros Risatti, imputó a los presuntos violentos por el delito de “lesiones leves calificadas” y fijó restricciones.
Dada la situación de cuarentena, desde la Secretaría de Familia del Ministerio de Desarrollo Social y Deportes de la Provincia se lanzaron varias líneas telefónicas de asistencia. Éstas funcionan las 24 horas y también reciben mensajes de whatsapp. Ante la sospecha o conocimiento de una situación de violencia familiar o de género o la necesidad de pedir ayuda, están disponibles las líneas 383 4200144, 3834027684 y 144. Además, está vigente la Línea 102 de Ayuda al Niño.
“En nuestra línea estamos teniendo un aumento de llamadas. La Línea 102 de Ayuda al Niño también sirve para casos de violencia intrafamiliar. En el caso de la Línea de Mujeres, tenemos mucho trabajo ambulatorio; la mujer se acercaba a nuestros hogares para solicitar contención psicológica, ayuda y un probable refugio. Estamos teniendo entre cinco a 10 llamados diario. Hay un aumento de la violencia psicológica”, se advirtió.
Más violencia
En otro orden, fuentes policiales informaron que el sábado a las 23.40 en un domicilio ubicado en inmediaciones de la intersección de calle Los Fundadores y avenida Ramón Recalde, en la zona este de la Capital, efectivos de la Comisaría Tercera arrestaron a un hombre de apellido Leiva, de 44 años. Según se precisó, el sospechoso se habría negado a cumplir con una orden judicial de exclusión de hogar que llevaban a cabo sumariantes de la Unidad de Violencia de Género. Por ello, quedó alojado en la dependencia policial a disposición de la Fiscalía de Instrucción en receso judicial extraordinario.