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según UN TRABAJO REALIZadO EN EL SERVICIO PENITENCIARIO

Adicciones, la puerta de entrada al delito contra la propiedad

Marihuana y psicofármacos, deserción escolar y falta de contención familiar, los puntos comunes.
3 de febrero de 2020 - 08:04 Por Redacción El Ancasti

Una de las mayores incógnitas a resolver es determinar si primero estuvo el huevo o la gallina. En materia penal y de adicciones, el delito y las sustancias suelen venir de la mano. No obstante, a fin de hallar una respuesta, el Área de Investigación y Estadística Criminalística y Forense del Servicio Penitenciario Provincial realizó un trabajo con las personas privadas de la libertad por delitos contra la propiedad. El equipo está integrado por las psicólogas Noelia Fuenzalida y Alejandra Silva, junto con la asistente social Marisol Herrera.

En diálogo con El Ancasti, las psicólogas explicaron que se trabajó con los internos primarios, es decir, aquellos que por primera vez ingresan al Servicio Penitenciario de Miraflores, Capayán. “En este Penal tenemos la particularidad que tenemos un 30 % de la población condenada por delitos contra la propiedad y un 30 % condenada por delitos contra la integridad sexual. Es un porcentaje considerable de ambos”, remarcaron.

Al momento de poner manos a la obra, surgió un primer interrogante: “Por qué caen en el consumo y por qué cometen delitos.

Queremos ver qué está primero, el huevo o la gallina”. Para las profesionales, si bien es una cuestión en la que van de la mano la adicción y el robo, el objetivo es detectar cuál de ambas cuestiones condiciona y cómo es la causa/efecto. 

“Si bien se puede percibir, queríamos saber a través de un trabajo fidedigno. La muestra fue de internos primarios; 130 personas con la característica de ser primarios, delitos contra la propiedad, tanto procesados como penados, sin límite de edad. Estas características se tomaron. Elaboramos un cuestionario regional. Esta experiencia nos permitió ir delimitando y qué áreas íbamos a tomar. Estaba la adicción y abordamos varios ítems necesarios para cuantificar. Sustancia, tipo, edad, si fue bajo efectos de sustancias”, detallaron.

"Hay sensaciones que buscan a través del consumo que no logran obtener de otro modo", Alejandra Silva, psicóloga. 

Como primera medida, diferenciaron la edad de inicio en el consumo y la edad de inicio en el delito. “En relación con la edad de inicio en el consumo, el 80 % empezó a consumir antes de empezar a delinquir. Otro ítem era si tuvieron la posibilidad de hacer un tratamiento en el medio libre: el 60 %, no. El otro porcentaje tuvo un acercamiento mínimo. El motivo por el cual cometía delitos, más del 60 % para consumir…”, contaron.

En este sentido, validaron que el motivo del delito era a los fines de tener recursos para sostener el consumo. En relación con el inicio del delito, pusimos de 10 a 19 años y de 20 a 30. En el consumo se da en esa edad. El 80 % de los presos por delitos contra la propiedad se iniciaron de jóvenes, de 20 a 30 años. Tenemos una particularidad; por la edad y determinadas características, sabemos por qué delito ingresa”, comentaron.

Trasfondo
Las psicólogas pudieron advertir, con este trabajo, que la mayoría de las personas privadas de la libertad no había terminado la escuela. “Todos tienen abandono. El 80 % tampoco tiene trabajo. Delimitamos en formal e informal. Son chicos que siempre trabajaron en changas, venta ambulante o ayudante de albañil. La crisis económica, en un punto, también se ve en eso”, resaltaron.

En este contexto, otras variables que observaron fueron un deambular temprano, empezar a andar en la calle sin que nadie se ocupara o preocupara y el maltrato familiar: “Me llevo mal con mi papá; mi papá me pegaba o discutíamos”. El consumo de otros familiares es otra característica. “Esto predispone”, advirtieron.

“La conclusión que sacamos, en algunos casos percibida, es que el factor más importante es el consumo: empiezan a consumir, delinquen bajo los efectos del consumo; muchos dicen ‘la verdad, que no me acuerdo’. Además, la necesidad económica. Dicen ‘no solo robaba para consumir’, también compraban cosas para su familia. Cuando uno los confronta con cuánto dinero se necesita para subsistir, una persona soltera, sin carga familiar, es bajo. Lo que eleva mucho el costo de vida tiene que ver con el costo de la sustancia. Si bien el inicio y la motivación para el consumo cambian, hay sensaciones que buscan a través del consumo, que no las logran obtener de otro modo; apagar algunas o generar otras, que no lo logran de otra manera; no tienen las herramientas necesarias para poder pilotear las situaciones. No tienen herramientas para tolerar la frustración ni para pilotear el mal momento. El consumo de alcohol aparecía de la mano. Está visible”, contaron. 

CONCLUSIONES

El Servicio Penitenciario de Miraflores, Capayán, tiene una capacidad aproximada para 550 personas privadas de la libertad.

El trabajo se realizó sobre 130 internos primarios por delitos contra la propiedad.

El 80 % empezó a consumir antes de empezar a delinquir.

El 60 % no tuvo la posibilidad de hacer un tratamiento en el medio libre. El otro porcentaje tuvo un acercamiento mínimo. 

El 60 % delinquió para consumir.

El 80 % de los presos por delitos contra la propiedad se iniciaron de jóvenes, de 20 a 30 años.

El 80 % tampoco tiene trabajo.

 

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