Luego de estar casi 24 años preso, Fabián Tablado, el hombre que mató a su novia Carolina Aló de 113 puñaladas en mayo de 1996 en una vivienda de la localidad bonaerense de Tigre, recuperó ayer la libertad y afirmó que sale "con una mente distinta", así como también remarcó que todos los días siente "remordimiento y culpa".
Minutos antes de las 12 de ayer, Tablado, de 43 años, realizó los trámites finales para abandonar la Unidad Penal N° 21 de Campana, donde pasó los últimos cinco años de su condena.
"Voy a tratar de hacer lo mejor posible", respondió al ser consultado sobre cómo será su nueva etapa.
"Soy muy consciente de lo que pasó. No hay un día en que no piense en pedir perdón", remarcó, al referirse al crimen de la joven Carolina Aló.
Y añadió: "Salgo con una mente distinta, ya no soy la misma persona. No soy lo que hice en el pasado. Estudié Derecho. Quiero salir, reflexionar bien. No hay un día en que no piense, no sienta remordimiento, no sienta culpa. Quizá no me crean, pero es lo que siento".
Al abandonar el Penal de Campana, Tablado se retiró del lugar con un vehículo de una mujer que se identificó como su tía.
"No me van a perdonar. No solamente arruiné mi vida, sino que arruiné la vida de Carolina y de su familia", reconoció el hombre, que asesinó a su novia de 113 puñaladas el 27 de mayo de 1996.
A la vez, se refirió a su vínculo con sus hijas mellizas de 11 años: "Las amo mucho. Son mi vida. Las quiero abrazar, pero no voy a poder".
Tablado caminó unos 300 metros desde una calle interna hasta la salida del penal y luego de pasar por el puesto de guardia, atravesó el cerco perimetral y recuperó la libertad, aunque de inmediato quedó atrapado en un enjambre de cámaras y micrófonos.
"Baja tolerancia a la frustración" Luego de responder algunas preguntas ante la prensa y de hacer un camino incierto hacia su contacto, Tablado fue tomado por la espalda por quien dijo ser su tía y que lo llevó de allí en una camioneta.
Tablado quedó libre tras cumplir la condena por el crimen de Aló y otros dos años de prisión por amenazar a otra mujer, con la que se casó mientras estaba preso en 2007 y tuvo a las mellizas, aunque en 2013 se separó.
Una pericia psiquiátrica ordenada por el juez de Ejecución Penal de San Isidro Alejandro David indica que el hombre presenta facultades mentales normales, aunque se aconseja que no se relacione con sus hijas, las cuales tienen actualmente 11 años.
Entre otras cuestiones, las alarmas se encienden por entender que el hombre presenta "una baja tolerancia a la frustración y que ante ello puede pasar al acto", según consignan fuentes judiciales.
El informe fue remitido por la Justicia Penal a la jueza de Familia Silvia Sendra, encargada de tomar eventuales medidas de restricción en cuanto al contacto del femicida con sus hijas y la madre.
En tanto, Edgardo Aló, padre de Carolina, se presentó el jueves ante la Justicia de San Isidro para pedir una restricción perimetral contra Tablado para él y su familia.
Según trascendió, en su presentación Aló planteó que "la salida del condenado pone en alerta no solo a aquellos que somos víctimas, sino al conjunto de la sociedad, ello al ignorarse si se encuentra en condiciones psíquicas de poder manejarse como miembro de la comunidad".
El crimen ocurrió el 27 de mayo de 1996, cuando Tablado mató a Carolina Aló, quien tenía 17 años, de 113 puñaladas en su casa de Tigre luego de que ella se negara a tener un hijo con él.