Una vez más la Escuela Secundaria N°47 Ramón S. Castillo, ubicada sobre avenida Maipú Norte al 600, fue blanco de los delincuentes, quienes en esta oportunidad se llevaron elementos que los docentes utilizaban para dar clases y causaron importantes daños en las instalaciones.
Según la información a la que accedió El Ancasti, ocurrió entre el viernes y el miércoles a la madrugada.
Se pudo conocer que en la mañana de ayer, cuando personal de mantenimiento, directivos y docentes arribaron al lugar se dieron con que había puertas destrozadas y elementos tales como grabadores, videocaseteras, cables y equipos de sonido, depositados en los pasillos.
Al recorrer las dependencias pudieron corroborar que los maleantes, para ingresar al predio, rompieron parte del cerco perimetral que da al Sur de establecimiento. Treparon por una pared de 3 metros de altura y una vez dentro del edificio arrancaron una reja, destrozaron puertas, candados y gabinetes de metal.
Entre otros elementos sustrajeron una garrafa y herramientas varias que utilizaba el personal de maestranza.
Según se informó, la mayor parte de los elementos que conformaban el botín quedó dentro del edificio presuntamente, porque los delincuentes habrían advertido que eran observados y decidieron interrumpir el atraco. Se pudo recuperar parte de los elementos que quedaron en los pasillos e inclusive, sobre una tapia, listos para ser trasladados. Y es que la escuela, como tantas otras, no tiene personal de seguridad desde noviembre del año pasado.
Tampoco cuenta con un sistema de alarmas, cámaras de seguridad o un eventual sereno. Integrantes de la comunidad educativa vinculada al establecimiento manifestaron su malestar por el nuevo hecho de inseguridad y recordaron que noviembre de 2019 los delincuentes sustrajeron del salón de usos múltiples, el monolito que homenajeaba al expresidente de la Nación.
Desde entonces la escuela no cuenta con la imagen que caracterizaba a Ramón S. Castillo.
En este marco solicitaron una vez más la colaboración a las autoridades de Educación para encontrar o reponer el busto del prócer, reconocido por su intervención en la fundación de la escuela.
Consideraron que con este nuevo ataque a las instalaciones del colegio, si bien no se produjeron graves pérdidas en cuando a los elementos sustraídos, los destrozos causados en las distintas dependencias es lo que más preocupa, porque los maleantes se movieron con absoluta libertad y tiempo para buscar, seleccionar y organizar la sustracción de los elementos.
Afortunadamente y por cómo quedaron dispuestas las cosas, una intervención fortuita los puso en fuga.