El policía Marcos Ariel Villagra y su hijo Román Alejo Villagra fueron trasladados ayer a las 9.30 aproximadamente al Juzgado Federal con un importante operativo de seguridad y una hora después fueron retirados en medio de total hermetismo.
El policía Marcos Ariel Villagra y su hijo Román Alejo Villagra fueron trasladados ayer a las 9.30 aproximadamente al Juzgado Federal con un importante operativo de seguridad y una hora después fueron retirados en medio de total hermetismo.
Fuentes judiciales consultadas por El Ancasti informaron que los dos se abstuvieron de declarar.
Se supo que fueron imputados por “transporte de estupefacientes doblemente agravado por el número de personas”, y que en el caso de Marcos Villagra, su situación judicial se complica por ser un funcionario público, integrante de una fuerza de seguridad.
La indagatoria estuvo prevista inicialmente para el lunes, pero por cuestiones administrativas -el expediente estaba en Fiscalía-, se suspendió y se realizó ayer, en compañía del abogado defensor Fernando Contreras.
La causa
Marcos Ariel Villagra y su hijo Román Alejo Villagra -hijo y nieto de Luis Rafael Villagra, “Chupete” de alrededor de 63 años, fueron detenidos el lunes 10 de febrero tras permanecer 24 horas prófugos.
Los dos integrantes del clan Villagra fueron interceptados el domingo a la noche por la Policía Federal, que los investigaba bajo las directivas de la Justicia Federal, cuando circulaban en un auto por la Cuesta El Totoral dando inicio a una persecución que terminó en inmediaciones a La Bajada, departamento Paclín.
Según se informó, allí abandonaron el rodado donde luego se encontró 39 kilos de marihuana.n